INDISCIPLINA: Atitudes que favorecem a relação com os alunos

Agosto 4, 2017 às 12:00 pm | Publicado em A criança na comunicação social | Deixe um comentário
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texto do site https://www.soescola.com/ de 17 de abril de 2017.

A indisciplina é uma das maiores dificuldades enfrentadas pelos educadores para desenvolverem o trabalho pedagógico.

Os conflitos em sala de aula caracterizam-se pelo descumprimento de ordens e pela falta de limites como, por exemplo: falar durante as aulas o tempo todo, não levar material necessário, ficar em pé, interromper o professor, gritar, andar pela sala, jogar papeizinhos nos colegas e no professor, dentre outras atitudes que impedem os docentes de ministrar aulas de qualidade.

INDISCIPLINA: O QUE FAZER?

Pensando nisso listei algumas atitudes que podem favorecer essa relação entre professor e aluno.

VEJA ALGUMAS DICAS:

1. Planejar e programar bem as aulas. Não confiar na improvisação.

2. Manter sempre os alunos ocupados porque nada favorece tanto a indisciplina como não ter nada que fazer.

3. Evitar centrar-se num aluno, pois os outros ficarão entregues a si mesmos.

4. Evitar os privilégios na aula. A escola deve ser um lugar de combate aos privilégios.

5. Não fazer alarde de rigor. Quando for necessário corrigir, fazê-lo com naturalidade e segurança.

6. Não falar de assuntos estranhos à aula.

7. Aproximar-se dos alunos de modo amigável, tanto dentro como fora da escola.

8. Estar a par dos problemas particulares dos alunos para poder ajudá-los quando necessário.

9. Se tiver de fazer uma correção (intervenção), que esta seja firme, mas que nunca ultrapasse a linha do amor próprio e seja de preferência em privado.

10. Procurar um ambiente cordial, tranquilo e sereno.

11. Ser coerente e não justificar as incoerências. Quando houver alguma incoerência o melhor é reconhecê-la e honestamente retificá-la.

12. Se se aplica um castigo deve ser mantido e cumprido, a não ser que haja um grande equívoco que justifique uma mudança de atitude.

13. Não se deve castigar sem explicar clara e explicitamente o motivo do castigo.

14. Não agir em momentos de ira e descontrole.

15. Evitar ameaças que depois não possam ser cumpridas, pois isso tira prestígio ao professor.

16. Os alunos monitores devem colaborar na disciplina da aula.

17. Há que ser pródigo em estímulos e reconhecimentos de tudo o que de bom faça o aluno, embora sem exageros ou formas que pareçam insinceras.

18. Evitar castigar todos aos alunos por culpa de um só, a não ser que existam implicações gerais.

19. Evitar atitudes de ironia e sarcasmo.

20. Ser sincero e franco com os alunos.

21. Saber dar algo aos alunos, não pedir-lhes sempre.

 

Claves para manejar las conductas disruptivas en el aula

Agosto 2, 2017 às 6:00 am | Publicado em A criança na comunicação social | Deixe um comentário
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Texto do site http://www.educaciontrespuntocero.com/ de 19 de dezembro de 2016.

En la actualidad uno de los principales problemas dentro de nuestras aulas son los problemas de conducta en niños y adolescentes. Cuando hablamos de conductas disruptivas nos referimos a las conductas inapropiadas que perjudican el buen funcionamiento del aula, referidas a las tareas, relaciones con los compañeros, al cumplimiento de las normas de clase o a la falta de respeto al profesor.

Niños que no dejan hablar, ofenden a los demás, tienen comportamientos agresivos o desmesurados, pierden el control con facilidad, muestran y verbalizan una actitud negativa frente al trabajo, negando cooperación y llamando la atención…

Estas conductas son un desajuste en el desarrollo evolutivo del niño ya que impiden crear y mantener relaciones sociales saludables con sus iguales y con los adultos. Debemos tener presente que detrás de una conducta inapropiada suele haber factores psicológicos que la desencadenan: sentimientos de abandono, frustración, baja autoestima, falta de establecimiento de normas en el núcleo familiar… Estas respuestas son tácticas adquiridas o aprendidas para provocar al adulto y llamar la atención.

El comportamiento disruptivo es común en la infancia, pero en algunos casos, debido a su frecuencia y persistencia en el tiempo se convierte en un problema. Generalmente, estas conductas se producen tanto en el hogar, como en la escuela.

Para poder establecer unas pautas de actuación ante las conductas sería bueno que el profesorado realice un registro de las conductas. Este nos dará muchas pistas sobre cómo podemos ayudar en el problema.

No existen formulas “mágicas” y en muchas ocasiones lo que vale y funciona muy bien para unos, no genera tanta repercusión en otros. Sin embargo, como profesionales de la educación sí podemos seguir una serie de pautas que ayudarán a relajar el ambiente y reducir los episodios de estas conductas:

  • Autocontrol de adulto: Entender que las conductas intentan provocar enfado en los demás, por tanto, no dejarnos manipular, no entres en discusiones, mantén la calma y no levantes el tono de voz. Trata de hablar suave, no demasiado cerca y nunca reteniendo o agarrando. Si no subes el tono de voz, fomentará que el alumno no haga. Podemos ser contundentes sin sonar de forma agresiva. Es recomendable que el niño perciba seguridad en el adulto que le impone las medidas correctoras con un tono firme pero no amenazante.
  • Aplicar un manual de convivencia entre todos los alumnos, que quede visible a la vista de todos (carteles, murales…), donde queden bien establecidas unas normas claras y explícitas de conducta. Es necesario que los alumnos intervengan en este proceso, ya que de este modo lo verán como objetivos a alcanzar y no cómo normas impuestas. Dejar claro las consecuencias antes de aplicarlas
  • Fomentar la reflexión grupal, plantear soluciones a distintas dinámicas del aula, es un modo de enseñar a los alumnos a que solucionen sus problemas.
  • Evitar que capte y se lleve toda nuestra atención ya que sino estas conductas aumentarán. Recordar al inicio o final de la clase que esa conducta es indeseable. Si obstaculiza mucho el desarrollo de la clase se puede usar la técnica del “Time Out” (tiempo fuera)
  • Cuando ocurra o se desencadene una conducta agresiva, hay que responder, pero no reaccionar de forma desproporcionada. Es bueno aislarlo para que no tenga público. Cuando se haya calmado, hablar con el alumno/a se debe mantener contacto visual, evitar entrar en su juego o en argumentaciones, el profesor es la figura de autoridad, eso no es discutible, no debes tratar de quedar por encima, ni humillar, ni entrar en discusiones. Dejar claro que buscamos, cuales son las normas y las consecuencias de incumplirlas.
  • Evitar situaciones que puedan generar o provocar la disrupción sin pretenderlo. Esto será más fácil de hacer si tenemos un registro previo como el que se plantea arriba.
  • Ejercer de modelo: Reconocer cómo nosotros también cometemos errores. Pedir disculpas si es necesario. Ellos aprenderán el modelo que les ofrecemos.
  • No prestar atención a faltas leves.
  • Podemos reducir las conductas disruptivas verbalizando expectativas positivas. Marcar lo que esperamos de ellos ayuda mucho. Usar además el refuerzo positivo
  • Con los más pequeños la economía de fichas resulta una técnica muy eficaz.
  • Crea clases dinámicas, donde haya muchos cambios de actividad, donde las tareas y actividades estén graduadas al nivel de dificultad. Ten un acercamiento al alumno conflictivo y utiliza el humor. Esto generará un ambiente más distendido dentro del aula.

Recordar que lo más importante es nuestro autocontrol, perder los nervios puede agravar el episodio. Estas situaciones son muy complicadas de gestionar, por ello, la mejor fórmula y solución es la práctica diaria, sumada a la reflexión profunda sobre nuestra acción. Cuando nos enfrentemos a una de estas situaciones, debemos intentar aprender de ellas, analizándolas, pensando en lo que funcionó y analizando lo que no lo hizo.

Si a pesar de aunar pautas y formas de actuación, las conductas disruptivas siguen siendo intensas y perduran en el tiempo, es recomendable acudir a un experto que pueda pautarnos y trabajar directamente con el alumno. Estas terapias se centran en entrenar a los padres, profesores y alumno en habilidades de control del comportamiento mediante estrategias de modificación de conducta.

Cristina Martínez Carrero es psicopedagoga y maestra de Audición y Lenguaje

 

“Não há uma idade certa para se falar da IVG nas escolas”

Julho 20, 2017 às 8:00 pm | Publicado em A criança na comunicação social | Deixe um comentário
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Entrevista do https://www.publico.pt/ de 9 de julho de 2017 a Margarida Gaspar de Matos.

“A descontinuidade das políticas públicas é trágica”, afirma Margarida Gaspar de Matos.

Ana Dias Cordeiro

O que aconteceu para os jovens deixarem de gostar da escola nestes últimos 30 anos?

Os [nossos] estudos desde 1998 mostravam que os miúdos tinham a percepção de serem os piores da Europa inteira, mas ao mesmo tempo gostavam muito da escola — dos recreios, de conviver com os colegas, de algumas actividades e de alguns professores. Em 2014, baixou o gosto pela escola em geral, incluindo pelos recreios.

Por que motivo?

Houve um grande desinvestimento nas áreas curriculares não disciplinares, em que os miúdos podiam construíam projectos de escola com os professores. Saiu da escola toda essa componente relacional e de cidadania e a escola passou a centrar-se unicamente nas aprendizagens, com aquele foco imenso na Matemática e no Português. Nós não queremos crânios a Matemática e a Português para depois irem tomar medicação psicotrópica.

As políticas do ensino levaram a essa situação?

Eu não posso dizer isso assim, mas aconteceu tudo ao mesmo tempo: uma mudança do clima da escola, das políticas educativas e das expectativas sobre o futuro que, aparentemente, tiraram o gosto por tudo o que tenha a ver com a escola. Neste momento, há todo um ambiente economicista que não favorece envolvimento dos professores. Além disso, as políticas públicas têm que ter uma continuidade. A descontinuidade é trágica.

Como vê esta nova experiência do Ministério da Educação (ME) para flexibilizar currículos (dar margem às escolas para juntar ou criar novas disciplinas)?

É uma boa ideia os jovens e os próprios professores serem chamados a reflectir sobre os currículos, porque há matéria a mais para o tempo disponível, e os professores e os alunos são os melhores para fazer essa análise. Mas uma coisa é a lei e a outra é o que vai acontecer.

Se for bem feito, é bom. É isso?

Se for feito realmente com propriedade. A gestão das escolas, às vezes, define o que pode ser feito entre o excelente e o péssimo. O Ministério tem que monitorizar para, pelo menos, o médio acontecer nas escolas todas.

Qual a sua opinião acerca do recente projecto do ME de “referencial de educação para a saúde” (orientações às escolas) em que se propunha abordar com os alunos do 2.º ciclo a questão da Interrupção Voluntária da Gravidez (IVG)?

Eu estou contra um professor chegar a uma aula com um power point e falar de IVG como se fosse matéria. A questão nunca se pôs assim. A questão é se, nalgumas condições, será lícito falar disso.

Deve ser falado com alunos do 2.º ciclo que têm entre 10 e 12 anos?

O referencial é um referencial, não é um programa. E eu estou a ver vários cenários. Se aparecer um caso, o professor bem informado pode explicar em que circunstâncias essas coisas acontecem. Quando os meninos perguntam, as coisas têm que ser esclarecidas, porque, se não são, vão inventar coisas ainda piores.

O ME fez bem em recuar e propor introduzir esse tema no 3.º ciclo?

Foi um ajuste do ME relativamente à sensibilidade do país. No 3.º ciclo acontece exactamente a mesma coisa. Eu não acharia nada interessante que, alguma vez, a pílula do dia seguinte ou a IVG viessem no capítulo Métodos Contraceptivos. Isso seria uma barbaridade em termos de saúde pública.

Não há uma idade certa para falar do tema?

Não há uma idade, há uma relevância desenvolvimental. Toda a educação para a saúde deve ser assim.

 

 

Infográfico: O que diz a UNESCO sobre o uso de tecnologias móveis em sala de aula

Julho 14, 2017 às 8:00 pm | Publicado em Divulgação | Deixe um comentário
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Texto do site http://info.geekie.com.br/ de 28 de junho de 2017.

 

Marcela Lorenzoni

A UNESCO mapeou 12 benefícios do uso de tecnologias móveis na Educação – você sabe quais são? Acesse o infográfico gratuito ou leia as pesquisas na íntegra!

A lista de tecnologias móveis possíveis dentro da escola cresce conforme a criatividade, inovação e intencionalidade pedagógica do educador – desde os smartphones pessoais dos estudantes, até tablets ou games, cada device oferece certas vantagens na hora de ampliar a aprendizagem. Aqui no InfoGeekie, já contamos o caso do professor que usou o Facebook para trabalhar eventos históricos, do Twitter que virou ferramenta de debate em sala de aula e mesmo de jogos como o Minecraft e o Pokémon Go aplicados à sala de aula. Essas experiências viraram um ebook que você pode baixar aqui: as 8 ferramentas digitais mais populares em sala de aula.

Hoje, a UNESCO define como tecnologias móveis quaisquer dispositivos móveis, digitais, facilmente portáteis, com acesso à internet e recursos multimídia. Ela ainda aponta que o uso dessas tecnologias móveis está superando barreiras de acesso – como a conectividade, por exemplo, que caminha para se tornar universal – e finalmente atingindo um debate mais maduro quanto aos caminhos para enriquecer o processo educativo. A organização citou 12 benefícios do uso de tecnologias móveis na Educação, que você confere no infográfico abaixo:

Aprender todas as disciplinas com um projeto e um ‘tablet’

Julho 10, 2017 às 12:00 pm | Publicado em A criança na comunicação social | Deixe um comentário
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Texto do http://www.dn.pt/ de 14 de junho de 2017.

Ana Bela Ferreira

Em Vendas Novas (Alentejo) está a nascer uma nova geração de escolas. No agrupamento desta cidade, duas turmas aprendem a matéria através de projetos interdisciplinares. Cumprem o programa mas de forma diferente. Estão no 5.º ano e começaram a trabalhar desta forma no 3.º. Fazem parte das Comunidades Escolares de Aprendizagem Gulbenkian XXI e entram na série de reportagens que o DN está a publicar até sábado sobre as escolas que se destacam no país

Daniel, de tablet na mão, apresenta os cuquedos dos colegas, desenhos expostos na parede da sala do 5.º D. Mas quando se aponta a câmara do aparelho para o medo, surge um vídeo com o poema que cada um fez sobre o que mais o assusta. A completar o trabalho há uma máquina – um aspirador com uma varinha mágica – que transforma os medos em cores. Noutra sala, a máquina é uma ventoinha, ligada a um telemóvel, uns fones e um funil, que põem os meninos a portarem-se bem, evitando que o professor se zangue. O processo é explicado num vídeo criado pelos alunos do grupo interdisciplinar.

Com este projeto, os alunos trabalharam o texto poético da disciplina de Português, as várias técnicas de desenho, pintura e recorte de Educação Visual, a construção de um objeto de Tecnológica, e usaram as várias aplicações do tablet – um patrocínio da Samsung – para os vídeos e slideshow, inseridas na disciplina de Programação. Noutra turma, os alunos já estavam a fazer um projeto que juntava Ciências e Educação Visual e Tecnológica.

 

 

 

 

Depressão na infância – não ignore a Baleia Azul no meio da sala

Maio 22, 2017 às 6:00 am | Publicado em A criança na comunicação social | Deixe um comentário
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Num espaço de semanas ou meses, diversas séries ou tendências da internet, como a baleia azul, têm vindo a intensificar o diálogo e a reflexão sobre a auto-mutilação, o suicídio e os comportamentos de risco entre os jovens. Pois bem, mais do que sobre os jovens, hoje pretendo chamar a atenção que estes comportamentos não se prendem apenas com adolescentes… uma criança também pode sentir depressão, uma criança pode tentar suicídio, uma criança pode isolar-se e até auto-mutilar-se.

São pensamentos horríveis e assustadores e que nos colocam a questão: Mas que motivo teria uma criança para ficar deprimida?

Primeiro que tudo, e muito antes de continuar sequer a reflexão, há algo que todos nós adultos temos de compreender: as crianças não estão apenas a começar a crescer, elas estão também a começar a sentir. Sentir é algo constantemente novo para elas, o que quer dizer que dia sim, dia sim, as crianças conhecem um sentimento novo. Imaginam o quão avassalador isto é? É verdade que todos nós passámos por isso e hoje estamos todos cá, contudo, temos agora uma coisa chamada relatividade. Ou seja, com base na nossa experiência de vida, temos a capacidade de relativizar o que sentimos e perceber com a maturidade de hoje, os sentimentos que tivemos na altura. Esta capacidade de maturação permite-nos entender o sofrimento, a dor, a alegria e o êxtase com maior ponderação. Ou seja, se calhar já não consideramos que deixar cair o rebuçado ao chão é a pior coisa do mundo, tendo já perdido um familiar, por exemplo. Mas com as crianças não… o que quer dizer que se a criança deixar cair o rebuçado ao chão, este é realmente o maior problema da vida dela, não tem como comparar e, pior, não tem como saber que melhora depois. É uma estreia.

Por isso imaginem o peso que tem para estas crianças passar por períodos mais complicados, como por exemplo, o afastamento de alguém, perder algo de que gostem muito, uma mudança repentina ou mesmo a morte de um familiar próximo. É como se fosse um mar e um oceano de novidades negativas que se aproximam.

Outro ponto fundamental para entender é que, enquanto nós adultos somos capazes de dialogar e exprimir o que sentimos por palavras, organizando e refletindo sobre as emoções, as crianças não sabem ainda como fazer isso. Por isso, muitas vezes as expressões que elas passam são confusas, mal percebidas e catalogadas de outra forma. Por exemplo, as crianças expressam-se pelo corpo. Ora, quando estão em situação de desconforto, as crianças tendem a ficar mais agitadas, mais irrequietas ou com uma maior tendência para a oposição. Por isso, muitas vezes, crianças com depressão são confundidas com hiperativas ou mal criadas.

Outra reflexão a ter é que, tal como nos adultos, a depressão infantil não se reflete sempre da mesma forma: sim, para algumas crianças significa muita agitação irrefletida, mas para outras poderá ser o isolamento, o afastar-se da escola, a recusa de uma atividade, entre tantas outras coisas.

Como lidar com os sentimentos de uma criança

Por isso, existem vários pontos a ter em atenção. O primeiro é nunca diminuir a dor da criança. Pensemos, quando nos sentimos tristes, sentimo-nos tristes. O alguém nos dizer que não vale a pena estar triste não muda nada, e para as crianças acontece o mesmo. Contudo, o adulto deve apresentar um papel contentor que lhe mostre que tudo passa e que tudo ficará bem. Falar sobre as emoções e os sentimentos é também essencial, de forma a facilitar e a promover o diálogo. Por fim, é essencial pedir ajuda. E não só as crianças… pais, professores, monitores, todos os responsáveis da criança devem saber quando pedir ajuda a um profissional para ajudar. Porque a depressão não é apenas uma doença de adultos, e se é séria em adultos, também o é em crianças.

Professor espanhol deu lição sobre bullying aos alunos… com nota de 50 euros

Maio 19, 2017 às 6:00 am | Publicado em A criança na comunicação social | Deixe um comentário
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Notícia do http://observador.pt/ de 10 de maio de 2017.

Hoy les dije a mis alumnos: "¿Quién quiere este billete?" Y todos lo querían. Después lo arrugué, lo tiré al suelo, lo pisé y "le dije" que era inútil, no valía nada y daba pena verlo. Les volví a preguntar si lo querían y todos decían que sí. Entonces les expliqué que ese billete era cada uno de ellos. Y que cuando les insultan, menosprecian o les tratan mal, JAMÁS pierden lo que de verdad valen, al igual que el billete sigue valiendo 50 euros, aunque lo pise y lo arrugue. La idea no es mía, pero les sorprendí con una reflexión tan simple como vital en su crecimiento. Que nunca permitan que nadie les haga sentirse menos que nadie. #DiaContraElAcosoEscolar #TodosSomosImportantes ❤💭 #Teacher #School #Gijon #Asturias

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Um professor de Gíjon utilizou uma nota de 50 euros para dar uma lição importante sobre bullying aos seus alunos. Em Espanha, um em cada dez alunos admitem ter sofrido bullying.

Um professor de Gíjon utilizou uma nota de 50 euros para ensinar uma lição importante sobre bullying aos seus alunos. Em Espanha, um em cada dez alunos admite ter sofrido pressões, abusos e críticas. A luta contra o bullying e o assédio moral é uma constante no programa político de ensino em Espanha. E são já várias as campanhas de sensibilização que alertam para o comportamento passivo e de observação – alguns dos comportamentos que mais facilmente possibilitam estes assédios e que, em Espanha, custam a vida a muitos jovens.

Foi nesse sentido que Carlos Llaca, um professor de 30 anos natural das Astúrias, deu esta lição aos seus alunos do 4.º ano na terça-feira, Dia Mundial de Combate ao Bullying. Para o efeito, utilizou uma coisa tão comum como uma nota de 50 euros, e partilhou a história no seu Instagram.

Hoje disse aos meus alunos: “Quem quer esta nota?” E todos a queriam. Depois, amarrotei-a, atirei-a ao chão, pisei-a e disse-lhe que era inútil, que não valia nada e que me dava pena vê-la. Voltei-lhes a perguntar se a queriam e todos diziam que sim. Então expliquei-lhes que esta nota era cada um deles. E que quando se insultam, menosprezam, e se tratam mal, JAMAIS perdem o valor que de verdade têm, tal como a nota de 50 euros,mesmo que a pise e a amarrote. A ideia não é minha, mas surpreendi-os com uma reflexão tão simples como vital no seu crescimento. Que nunca permitam que nada os faça sentir menos que nada.”

Mas não é a primeira vez que o professor espanhol faz algo do género. Em entrevista ao El Espanol, explica que “na sala de aula, por exemplo, temos um frasco em que os alunos colocam bilhetes sobre coisas positivas sobre os colegas ou coisas boas que aconteceram e no final da semana lemos todas (…) Desta forma podemos aprender a apreciar o que os outros fazem”.

A publicação já acumula mais de 1.200 likes no Instagram. A ideia foi retirada de um professor que, em 2016, usou duas maçãs para passar a mesma mensagem.

 

 

Estrategias para afrontar la indisciplina en el sala de aula

Maio 3, 2017 às 12:00 pm | Publicado em A criança na comunicação social | Deixe um comentário
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Texto do site http://webdelmaestrocmf.com/ de 4 de abril de 2017.

“La relación entre disciplina y aprendizaje es crucial. Lo suficientemente claro es, que en un aula disciplinada es más fácil activar a los alumnos de la manera deseada por el profesor; por consiguiente, se podrá hacer un uso más racional del tiempo en la realización de las tareas, al no ser necesario su empleo en problemas organizativos. Por supuesto, la existencia de un aula disciplinada, no necesariamente implica que el aprendizaje esté teniendo lugar” (Geonel Rodríguez Pérez).

Sin embargo, la indisciplina en el aula (falta de disciplina, es decir, la ausencia por completo de un comportamiento considerado como normal y esperado dentro del contexto en el cual se produce (ABC), puede ser causada tanto de parte de los estudiantes como del docente.

Por parte de los estudiantes la más común se presenta con los problemas de hiperactividad, déficit de atención y aprendizajes, los cuales deben ser estudiados, en el aula de clase y así poder sacar un diagnóstico de lo que realmente necesita el niño dentro de su comportamiento; y por otra parte la indisciplina puede darse por la relación directa que existe entre profesor estudiante, y  las metodologías empleadas para comunicar un saber, en este sentido la indisciplina puede estar relacionada con las estrategias mal empleadas en el ámbito escolar, que no motivan ni despiertan interés ni curiosidad en los niños (cf https://zofra.wordpress.com/las-causas-de-la-indisciplina-en-el-aula/) .

Nos es necesario sumar información y mejorar la capacitación docente para enfrentar los no pocos casos de indisciplina en el aula que se presentan en la tarea docente. El Blog APOYO PRIMARIA, con muchos aportes bibliográficos, publica un artículo del Profesor Santos Rivera, en el que analiza las posibles causas de la indisciplina en el aula, tanto por parte de los estudiantes, como del docente, y expone 23 estrategias para afrontarla. Compartimos este artículo con fines únicamente educativos – pastorales, y que creemos será muy útil conocer y compartir con los padres de familia y colegas.

¿Conocemos a nuestros estudiantes y descubrimos las razones de su indisciplina? ¿Establecemos normas claras? ¿Transmitimos confianza y firmeza en nuestras exposiciones?

ESTRATEGIAS PARA AFRONTAR LA INDISCIPLINA EN EL AULA

Es común que en el salón de clases surjan problemas de conducta cuyas causas debemos detenernos a analizar. Unas veces pueden ser debidas a los alumnos, pero otras ocasiones la causa de los problemas de conducta pueden ser por culpa del docente.

Anteriormente compartimos algunas orientaciones para aumentar la motivación en los alumnos, ahora compartimos una serie de estrategias para afrontar la disciplina en el aula. Primero analizaremos las causas más comunes para posteriormente establecer algunas estrategias para afrontarlas.

Las causas de los problemas de indisciplina debidas a los alumnos pueden ser:

  • Problemas de conducta producidos por estrategias para captar la atención.
  • Problemas de conducta como consecuencia directa de las emociones negativas que tienen relación con la enseñanza, el fracaso repetido en clase, como no entienden se aburren y pasan a molestar al profesor o a los compañeros.
  • El fracaso constante, lleva al alumno a tener una opinión negativa sobre sí mismo (autoconcepto negativo) dejando una sensación de inadaptabilidad e incompetencia y una tendencia a la derrota al enfrentarse a las mismas tareas.
  • Influencias sociales de alumnos que arrastran a una mala conducta a toda la clase o a gran parte de ella.
  • Alumnos, que con carácter experimental, retan al profesorado para comprobar dónde están los límites de sus advertencias y a la vez comprobar en qué medida las amenazas cumplidas les pueden causar algún daño.
  • Problemas relacionados con el desarrollo cognitivo del alumno que le impiden seguir la acción formativa del profesor, dando lugar en algunos casos a problemas de conducta.
  • Los problemas afectivos (los que están asociados a las emociones y la personalidad) pueden influir notablemente en la conducta de la clase.
  • Extraversión-Introversión. Los alumnos extrovertidos preferirán un entorno que ofrezca múltiples relaciones y actividades sociales, mientras que el introvertido se sentirá incómodo en una atmósfera de trabajo muy rica y activa, esta situación, dentro del aula, puede provocar problemas de conducta.
  • Inestabilidad emocional, los alumnos inestables plantean problemas típicos de inadaptación personal, son inquietos, suspicaces, reservados.
  • Estilo cognitivo. Hay estilos de aprendizaje incompatibles en el aula.
  • Alumnos con dificultades especiales.

Conductas específicas de los docentes que generan problemas de conducta en los alumnos:

  • El caso del docente, que tiene “un componente de su personalidad” que influye negativamente en los alumnos.
  • La organización de la clase, la disposición física, la forma de impartir la clase y la disposición de los horarios puede dar lugar a problemas de control.
  • Planificación de la clase. Puede producir problemas de control cuando el paso de una actividad a otra no se hace adecuadamente.

ESTRATEGIAS PARA AFRONTAR LA DISCIPLINA EN EL AULA

Ya analizamos las posibles causas de los problemas de conducta, ahora veamos algunas estrategias para afrontar la disciplina en el aula:

Establece objetivos de interés, motivadores y realistas para los alumnos.

  • Logra conocer a los alumnos en clase y descubrir las razones que hay detrás de sus actos.
  • Prevé los probables problemas de control, decide las estrategias para su resolución y aplícalas con rapidez y de modo consecuente.
  • Mantén buena predisposición hacia el alumnado. El efecto “demonio” y la profecía autocumplida, si ya estamos impresionados positivamente por la conducta de alguien en un cierto contexto, nos sentiremos predispuestos de manera favorable hacia los esfuerzos que realice en otro.
  • Ayuda a los alumnos a desarrollar un autoconcepto positivo, orientado hacia el éxito. Para ello, en la medida de lo posible, procura encomendarles tareas acordes con su nivel de aptitudes. Un alumno con poca autoestima o que se considere un fracaso es mucho más probable que cause problemas de control.
  • Cambia de actividades dentro del aula para evitar que los alumnos caigan en el aburrimiento y la desmotivación.
  • Haz el entorno del aula lo más agradable, animado y estimulante posible.
  • Evita amenazas innecesarias o poco prácticas. Las amenazas desmesuradas que los alumnos saben que no se pondrán en práctica, sirven sólo para rebajar la opinión sobre el docente como alguien a quien no se debe tomar en serio.
  • Establece normas y procedimientos claros. No excederse en su número, ya que si son demasiadas es probable que se olviden de la mitad.
  • Procura ponerte en el lugar del alumno.
  • Autopresentación. El docente debe trasmitir a los alumnos:
  • Confianza en sí mismo: no hablar ni actuar de forma precipitada, mirar a la clase en general y a cada alumno/a en particular de forma tranquila.
  • Hay que evitar cualquier antagonismo injustificado o reacción exagerada ante la conducta de los alumnos.
  • Orientaciones e instrucciones precisas: las instrucciones deben ser breves, irán al grano y se expresarán en lenguaje sencillo.
  • Firmeza ante los problemas.
  • Conciencia de lo que está ocurriendo. Mantener el estado de alerta ante lo que sucede en el aula durante el trabajo o las explicaciones.
  • Disfruta enseñando. Esto ayuda a mantener un buen control de la clase y desempeña una parte importante del éxito de la enseñanza.
  • Puntualidad. Muchos de los problemas de control de la clase, surgen porque el profesor llega tarde o porque está entretenido en otras cosas.
  • Buena preparación de la clase.
  • Ponerse rápidamente a la tarea. Un vez que los alumnos están en el aula, hay que empezar la clase con rapidez y energía para centrar la atención en las explicaciones y en las tareas a realizar.
  • Insistir en la colaboración de toda la clase. Es fundamental conseguir una colaboración total antes de entrar en materia.
  • Utilizar la palabra con expresividad, con tono agradable y que no produzca cansancio o tensión.
  • Mantenerse alerta ante las incidencias de la clase. Moverse por el aula, mantener un buen contacto visual con los alumnos, darse cuenta de dónde van a surgir probablemente los problemas, concentrando ahí su atención.
  • Estrategias claras y bien comprendidas para enfrentarse a situaciones de crisis.
  • Distribución clara y equitativa de la atención del profesor.
  • Evitar comparaciones. Las comparaciones pueden generar hostilidad y resentimiento hacia los docentes por parte de las personas más desfavorecidas en esas comparaciones y también divisiones en el seno del aula.
  • Hacer un buen uso de la preguntas. El profesor que hace preguntas a alumnos concretos, está utilizando una estrategia muy valiosa para mantener atentos y activos a los alumnos.
  • Garantizar oportunidades adecuadas de actividades prácticas.
  • Organizar la clase de forma eficaz.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Apollo Primaria en la siguiente dirección: apoyo-primaria.blogspot.pe | Autor: Santos Rivera

 

 

Jogar é uma das maneiras inatas para aprender

Abril 27, 2017 às 8:00 pm | Publicado em A criança na comunicação social | Deixe um comentário
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Texto do site http://porvir.org/ de 30 de março de 2017.

Palestrante do Transformar, Gonzalo Frasca, professor e designer de jogos, discute a importância dos jogos para a aprendizagem

por Vinícius de Oliveira

Todos aprendemos jogando, seja encaixando blocos de plástico durante a infância, ou mais tarde, comandando heróis e planejando cidades nos videogames. Movidos pelo desafio, a emoção e a vontade de experimentar o novo, continuamos envolvidos por um longo tempo, o que infelizmente nem sempre acontece na educação. Segundo Gonzalo Frasca, uruguaio que é professor da disciplina de videogames na Universidade ORT, em Montevidéu, e chefe de design de jogos na startup WeWeWantToKnow, isso acontece porque a educação se preocupa demais com conteúdos e, com isso, deixou de lado uma característica natural do ser humano. Para ele, o aprendizado se tornou um sofrimento e, em referência ao jogo das Eliminatórias da Copa entre Brasil 4 x 1 Uruguai, o especialista em jogos diz que muitas crianças estão perdendo por goleada, todos os dias na escola.

“Jogar é uma das maneiras inatas para aprender. É a estratégia cognitiva com que conhecemos e exploramos o mundo e, se não conseguimos entender sua profunda relação com a aprendizagem, é justamente porque a escola foi por outro caminho”, disse ao Porvir, alguns dias antes de sua visita ao Brasil para participar do painel “Como engajar e ensinar alunos através de jogos”, do Transformar, evento sobre inovação em educação organizado por Porvir/Inspirare, Fundação Lemann e Instituto Península, que acontece na próxima terça-feira (4), em São Paulo (SP).

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Na entrevista que você lê abaixo, Frasca mostra como a estrutura de jogos alicerçada em feedbacks (retornos avaliativos) pode ajudar a sala de aula e como vê o professor diante de uma encruzilhada: na formação inicial, ele tem que manter “ordem e progresso” da sala de aula, mas os jogos, especialmente videogames como o (simulador de construção de cidades) SimCity e o (construtor de mundos feitos em blocos virtuais) Minecraft, que não têm um objetivo claro, colocam o aluno diante do “caos” e trazem novas questões para quem ensina.

Frasca também trata na conversa com o Porvir do programa da empresa WeWeWantToKnow, que está desenvolvendo um programa piloto na França e na Noruega para ensinar crianças a partir de 5 anos a resolverem os primeiros problemas de álgebra. De antemão, o designer e professor uruguaio mostra-se realista. “Não vai aparecer um aplicativo milagroso que vai mudar tudo. Mas, sim, é possível inovar para que as crianças aprendam e gostem de aprender. Isso é fundamental”.

Porvir – Como jogos podem ser usados para ensinar e mudar a lógica de ensino e aprendizagem que temos atualmente?

Gonzalo Frasca – Vou respondê-lo de duas maneiras: uma de maneira mais teórica e outra, mais prática, com o que estamos fazendo no projeto piloto na França e na Noruega com o (aplicativo para sistemas iOS e Android) Dragonbox. Jogar é uma das maneiras inatas para aprender e seres humanos aprendem as coisas mais difíceis e complicadas jogando. É a estratégia cognitiva com que conhecemos e exploramos o mundo e se não conseguimos entender sua profunda relação com a aprendizagem, é justamente porque a escola foi por outro caminho. Nos Estados Unidos, a carga de matérias para o jardim da infância é um disparate absoluto. Existem várias razões históricas e econômicas, mas em resumo, não se pode aprender sem emoção. Se eu não me interesso por alguma coisa, não vou aprender. Ouvir (o que o professor está ensinando) me importa porque parece um tema interessante ou porque vão me castigar com uma nota baixa, mas a segunda opção é de curto prazo. Isso é um pouco da teoria. De maneira concreta, produzo videogames para crianças há quase duas décadas para Cartoon Network e Pixar. A estratégia que se aplica a maior parte dos videogames é capturar a atenção, emocionar a criança e oferecer um desafio.

Porvir – Mas na educação poderia ser a mesma coisa, não é verdade?

Gonzalo Frasca – Bem, deveria ser a mesma coisa, mas não estou dizendo que se deve ter apenas videogames na educação. O Dragonbox, primeiro produto que desenvolvemos, desenvolve consciência algébrica em crianças de cinco anos. Ele é uma amostra que a álgebra, ensinada a partir da educação secundária, tem uma base é que é possível de ser entendida por uma criança pequena. E como isso acontece? Primeiro não pode ser muito fácil porque entendia e não pode ser muito difícil, porque paralisa. E tem que se adaptar a cada criança. E dar feedbacks imediatos, sempre que estiver fazendo as coisas bem ou mal. O que fazemos é manter o nível alto para que se mantenha o desafio. Sempre digo que o oposto do tédio não é a diversão, é o desafio. Quando não se está entediado, quer dizer que tenho algo um pouco difícil para fazer.

Porvir – Como o programa Dragonbox funciona nas escolas?

Gonzalo Frasca – Comecei pela Noruega e pela França, países onde minha empresa possui sedes. Temos 600 crianças na Noruega, em diversas escolas, e 50 na França. Não fizemos uma solução só com videogames. Temos tablets para tarefas digitais com jogos, mas não nos limitamos a isso. Também temos vários livros de texto. Em nosso método, as crianças têm espaços reais e virtuais para experimentar, por exemplo, o conceito de “maior que” ou “menor que”. Uma vez que trabalharam com isso por 20 minutos, o professor pede que expliquem o que acontece, os alunos participam de um pequeno jogo e fazem um teste para ver se aprenderam. Uma das diferenças do programa é que cada criança pode fazer o teste no momento em que se sentir preparado. Nunca aplicamos uma prova até o momento em que acreditamos que ela já sabe, porque cada uma aprende em um ritmo diferente. E também asseguramos que vamos avaliá-los para que fiquemos tranquilos sobre o quanto eles já sabem. É um processo que estamos trabalhando com os professores. Não somos um grupo de entendidos em tecnologia que está desconectado da escola. Fazemos visitas diárias, sempre trabalhando para tentar melhorar.

Porvir – Em uma de suas palestras do TEDxMontevideo, você dizia que não existe nenhuma criança que diz não servir para jogar videogames, mas isso acontece com matemática, física, história. Por que?

Gonzalo Frasca – É uma soma de muitas coisas. O que quer dizer jogar? Jogar quer dizer ter interesse em uma ação e testar o que acontece em sua volta. É o mesmo que experimentar. Essa manhã eu estava com a minha filha de 1 ano, que estava colocando um brinquedo dentro de uma garrafa de água. Eram patos grandes, que não entravam. Ela continuava tentando, tentando até que encontrava outra coisa, usava um frasco maior e aí conseguia. Isso é jogar e também é testar uma hipótese. Tento colocar, vejo que não funciona e trato de colocar o cubo em outro lado. Dessa maneira, ela está entendendo o conceito do que é dentro ou fora, tamanhos, circunferências, um montão de coisas por meio da experiência. O importante é que ela seja desafiada.

Porvir – Mas as famílias costumam pensar que videogames são perda de tempo.

Gonzalo Frasca – O problema é que pensamos o videogame como entretenimento, e não conseguimos ensinar tudo com videogames. Por exemplo, para apresentar o conceito de litro, usamos garrafas de verdade, com água de verdade. Os pais se preocupam com os jogos, mas é difícil dizer qual jogo oferece boa qualidade de aprendizagem, mais ou menos da mesma forma que avaliar qual livro pode ser bom ou não. Se o site RottenTomatoes (de avaliação de filmes) diz que um filme é muito ruim, então você pode deixar de assistir. Com videogames é mais difícil, sobretudo porque a maior parte do que se chama jogo educativo é muito básica, sem estudos científicos por trás, porque é muito caro. Todo mundo diz que é educativo, mas é como se não houvesse controle sobre a medicina e disséssemos que este remédio cura calvície ou o câncer. Na realidade, isso nem sempre é verdade.

Porvir – Em entrevistas anteriores, você fala muito de jogos como The Sims e SimCity. O que eles têm de especial?

Gonzalo Frasca – Eles são os clássicos. O SimCity, como o Minecraft, não têm um objetivo definido. Nos jogos de futebol, deve fazer mais gols. Em SimCity é como ir ao parque, pode-se fazer muitas coisas. O interessante é que parece um laboratório de experimentação.

Porvir – E como devemos preparar os professores para chegada dos jogos à sala de aula?

Gonzalo Frasca – Muitas vezes os professores têm uma formação para ter controle sobre a classe porque, com 25-30 alunos, é necessário ter ordem e progresso. E o jogo é visto como o caos. De um lado, ensinam aos professores a manter a ordem e, de outro, dizem que do caos podem sair coisas boas. É um processo complicado e que não vem só da formação, mas do processo cultural. É aceitar que o jogo é uma maneira de aprender e entender o mundo. Isso se vê por exemplo em algumas empresas e trabalhos que são mais criativos e não te obrigam a bater ponto de 9 às 5 todos os dias. Mas o mundo ideal para escola não é aquele em que alunos estão jogando videogame toda hora, mas algo parecido com o jardim da infância, em que se cultiva o espírito do jogo.

Porvir – Para terminar, poderia enviar uma mensagem ao público que irá acompanhar sua palestra?

Gonzalo Frasca – Não existem sugestões mágicas. Não vai aparecer um aplicativo milagroso que vai mudar tudo. Mas, sim, é possível inovar para que as crianças aprendam e gostem de aprender. Isso é fundamental. Temos muitos desafios como civilização, mas não podemos fazer com que crescer e aprender se torne um sofrimento. Tem que ser difícil, mas não um sofrimento. É como futebol. Se fosse fácil, não seria tão bom. Mas sofrer o tempo todo. Se todos os jogos fossem 4×1 como o que o Brasil ganhou do Uruguai, seria um sofrimento. Hoje em dia, muitas crianças estão perdendo por goleada, todos os dias na escola. E isso precisa ser evitado.

 

 

 

Na nova sala de aulas todos ensinam, todos aprendem

Abril 25, 2017 às 8:00 pm | Publicado em A criança na comunicação social | Deixe um comentário
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Texto do http://expresso.sapo.pt/ de 15 de abril de 2017.

Bernardo Mendonça

Isabel Leiria

As escolas do futuro já estão aí. O professor perde protagonismo, as carteiras não estão alinhadas, os alunos vão juntos à procura do conhecimento. Tablets e smartphones entram nas salas de aulas e aprender não se faz apenas dentro de quatro paredes.

Se as máquinas estão a roubar o emprego aos homens, então o melhor é parecermo-nos cada vez menos com elas. Em muitas circunstâncias, elas farão o trabalho melhor, mais rápido e com menos custos. Temos de saber dominá-las e usá-las em nosso proveito. Mas é preciso algo mais. Criatividade, pensamento crítico, competências sociais são argumentos cada vez mais valiosos no mundo do trabalho. E, se assim é, que sentido faz as escolas continuarem a ensinar alunos como se fossem máquinas de armazenar e debitar conhecimentos?

Justifica-se continuar a pedir a crianças e adolescentes que fiquem sentados numa sala de aulas, de forma passiva, enquanto o professor os inunda com saber enciclopédico debitado e factos a que podem aceder rapidamente em qualquer site ou vídeo na internet? Justifica-se que os alunos não possam falar uns com os outros para debater matérias?

“Enquanto adultos, somos bem-sucedidos através da colaboração com outros. Então porque é que se considera que uma ajuda entre colegas num teste ou exame é batota?”, interroga George Monbiot, colunista no “The Guardian”, num artigo recente intitulado “Na idade dos robôs, as escolas estão a formar as crianças para se tornarem redundantes”.

Monbiot pode estar a simplificar, a ser demagógico, a olhar apenas para a realidade que conhece. Mas um pouco por todo o mundo, governantes, professores, especialistas, investigadores estão a fazer a mesma pergunta. Num mundo em acelerada mutação, como deve a escola formar jovens que são diferentes das gerações anteriores e de quem se exigirá também algo de diferente? “Nos últimos anos, apareceu a realidade aumentada, as impressoras 3D, a biogenética, há carros elétricos e sem condutor. Mas continuamos a ensinar ciência da mesma forma”, diz Andreas Schleicher, responsável pelos testes PISA (Programme for International Student Assessment), a maior avaliação internacional educativa, realizada pela OCDE, em 88 países e regiões.

Por cá, a inquietação não é diferente. Será injusto dizer que nada mudou, que as escolas continuam a funcionar como no século XIX, quando pelas suas portas entram hordas de crianças nascidas no século XXI, que não sabem o que é um mundo sem internet e sem telemóveis.

A verdade é que, num modelo que permanece muito formatado e limitado pelas regras, despachos e circulares emanados da 5 de Outubro, há escolas e professores que põem em prática outras abordagens. Umas começaram há mais de duas décadas, outras dão os primeiros passos.

O Ministério da Educação promete agora dar mais liberdade às escolas para abordarem o currículo de outras formas, sem arriscarem uma inspeção de cada vez que fugirem à norma. Flexibilização, competências além de conhecimento, trabalhos de projeto que obriguem os alunos a irem eles próprios à procura da informação, atividades que juntem várias disciplinas são as orientações em cima da mesa. Porque na vida real é assim que se trabalha.

A simples desconstrução de uma sala de aulas tradicional pode ser o primeiro passo para algo novo. E tudo pode começar por uma cadeira. Ponham-lhe umas rodas, juntem-lhe uma minimesa e coloquem apenas 15 numa sala que acolhe turmas com 26 alunos. “Não havendo lugar para todos, o professor automaticamente vai ter de pensar a aula de maneira diferente”, exemplifica Luís Fernandes, diretor do Agrupamento das Escolas do Freixo, no concelho de Ponte de Lima.

O Espaço de Aprendizagem Personalizada é a mais recente novidade numa escola pública que se habituou a ganhar prémios pelos projetos inovadores que põe em prática e dinheiro para equipar a escola e ultrapassar a limitação das verbas transferidas pelo Estado. Este ano foi distinguida pela quarta vez consecutiva com o selo da Microsoft de ShowCase School, pelo uso inovador da tecnologia na educação.

UMA SALA À MEDIDA

Lá fora, veem-se vinhas e a serra. Dentro da sala, há um quadro e uma mesa interativos do mais moderno que existe no mercado, uma smart TV, tablets. As cadeiras azuis, verdes e vermelhas estão espalhadas aleatoriamente pelo espaço. O conceito de desarrumação não existe ali. Os alunos tanto tocam no ecrã do tablet como folheiam os velhos manuais escolares. Uma bancada amarela e outra azul, também com rodas, podem ser deslocadas para improvisar um auditório. Há carteiras altas para se trabalhar em pé. E uma prancha que parece um skate basculante a fazer de estrado, onde o professor dá a aula ou o aluno apresenta um trabalho. Ao lado fica a sala para gravação de vídeos. O espaço adapta-se à medida de cada aula.

Em Portugal, há pelo menos 23 salas assim — o Ministério chama-lhes Ambientes Educativos Inovadores —, número que duplicará até ao final do ano. Inspiradas na Future Classroom Lab, projeto europeu nascido em Bruxelas, têm como objetivo desafiar os professores a repensar o papel da pedagogia e da tecnologia nas salas de aulas. São todas diferentes entre si, mas com algo em comum: o centro da atividade é o aluno em interação com outros colegas e professores. Não é um espaço para ouvir matéria, mas para pôr os miúdos a investigar, interagir, criar, desenvolver, partilhar e apresentar.

Dada a proximidade do teste, a aula é de revisão da matéria de Físico-Química do 8º ano. Ouve-se uma música tipo concurso e um relógio a fazer a contagem decrescente de cada vez que é lançada uma pergunta no quadro interativo. O que mede um sonar? Os alunos tocam no ecrã do tablet para escolher uma de quatro opções possíveis. O tempo acaba. No quadro aparece o número de respostas certas e erradas. Logo de seguida, o nome das equipas que lideram o quiz. Os Blood Dragons do Miguel e do Luís dominam.

Surgem dúvidas quando à morfologia do ouvido. Há demasiadas respostas erradas. O professor, João Cunha, pede aos alunos que se virem para a televisão no canto oposto da sala. As cadeiras rodopiam em silêncio graças às tais rodinhas. A imagem de um modelo 3D de um ouvido surge no ecrã. Com os dedos, João Cunha roda-o 360 graus, amplia até se ver perfeitamente os ossos constituintes do ouvido interno, médio e externo. Mas também podia mostrar uma secção de um folículo capilar, a coluna vertebral ou um embrião com seis semanas.

“As empresas pedem cada vez mais soft skills (competências além do conhecimento técnico). Como é que um aluno pode ser criativo, por exemplo, se estiver sentado numa sala apenas a ouvir a matéria que tem de saber para o exame? Com estas novas abordagens, eles ganham uma facilidade em mostrar o que fazem e a comunicar que será sem dúvida uma mais-valia para eles”, argumenta João Cunha. Além do que ajuda a resolver um outro problema sentido por muitos professores. “Hoje em dia, é complicadíssimo dar uma aula de 90 minutos. Ao fim de 20, os miúdos desligam. Mesmo que estejam ali calados a olhar para nós.”

O DESAFIO DE CRIAR UM EBOOK

Na biblioteca da Escola Básica e Secundária Gama Barros, no Cacém, estão mais de vinte miúdos do 5º ano mergulhados no mundo das fadas e dos elfos. Na verdade, parecem estar mesmo no fundo do mar, pelas imagens de peixes e algas coloridas que decoram as paredes. Divididos em pares, com iPads na mão, têm a desafiante tarefa de criar um ebook a partir de livros desse universo de fantasia. O desafio desta aula de Português é escreverem no iPad, pelas suas próprias palavras, resumos da história que cada livro conta, atribuindo-lhe um título, pesquisando imagens na internet para a ilustrar e respondendo a questões de uma ficha.

Cada aluno conversa com o parceiro do lado, em voz baixa, ajudando-se entre si, empenhados em chegar a bom porto. Os dois professores respondem às dúvidas de alguns. No final, cada dupla grava uma leitura em áudio do texto que acabam de escrever, com a ajuda da professora bibliotecária Filomena Lima, organizadora e mentora desta atividade. “Gana” e “Varinha” revelaram-se palavras difíceis para Rita, de 11 anos. “Nunca tínhamos ouvido a nossa voz gravada. Queremos repetir a leitura para a melhorar”, diz Yara, de 10. Na mesa ao lado, Ângelo, de 11 anos, está ansioso por ler a sua parte. “Este exercício puxa mais por nós, pela nossa autonomia. E é mais divertido”, explica.

“Nestes grupos de trabalho, há sempre um mais ágil do que o outro, e isso puxa por ambos”, defende Filomena Lima. Há cinco anos que este projeto é desenvolvido por ela na biblioteca da escola. Foi com a verba ganha no projeto Ideias com Mérito que Filomena conseguiu adquirir os iPads. Começou por dinamizar uma atividade com o guloso nome “Tablets de Chocolate”, em que dava a trabalhar textos ligados à temática do chocolate, como “Chocolate à Chuva”, de Alice Vieira, ou “Como Água para Chocolate”, de Laura Esquível, e os alunos tinham de pesquisar os temas através dos iPads. O projeto visa a promoção da literacia digital, a leitura e a motivação no contexto escolar. Mas não é fundamentalista. A professora acredita que é preciso que os alunos mantenham “o contacto com os livros em suporte papel”, ao mesmo tempo que vão desenvolvendo essa literacia digital.

“Isto dá um entusiasmo extra à turma, com resultados bastante positivos. Mas as escolas não têm qualquer capacidade financeira para adquirir estes equipamentos tecnológicos. Devia depender de uma política nacional que ainda não existe.” O que existe são projetos a que cada escola está livre de se candidatar, dependendo das ideias e motivação dos diretores e professores, lembra Filomena Lima. “Querer ensinar de forma diferente, com recurso às novas tecnologias, dá um trabalhão, exige mais de nós. O que me move a mim e a muitos professores que o fazem é um espírito de missão, o gosto por ensinar, de fazer melhor, de ver que com este projeto conseguimos motivar e obter resultados.”

O que é também claro para ela é que a sala de aulas tem de ser reinventada. “Estamos a ir ao encontro das capacidades e autonomia de cada um, dando-lhes para a mão os aparelhos que alguns já usam para jogar. Mas aqui usam-nos para aprender. Os miúdos estão diferentes. Não dá para usar métodos de há 10 ou 20 anos.” À saída, alguns comentam entre si que o exercício foi giro. “O mais complicado foi interpretar o texto e fazer o resumo.” Mas a dois tudo se torna mais fácil.

Não raras vezes, as crianças com mais dificuldades surpreendem quando são convidadas a trabalhar de forma menos tradicional e com recurso a outras plataformas, considera João Henriques, professor de Inglês no Colégio dos Plátanos (Sintra). Foi o que aconteceu com uma das suas alunas mais tímidas, de quem pouco tinha ouvido a voz. Desafiada a apresentar-se, em inglês, através de um vídeo caseiro, Catarina, aluna do 8º ano, deu a conhecer mais dela em dois minutos do que no resto do ano letivo.

“Há o mito de que se algo é divertido não dá trabalho, de que se é motivador não exige esforço”, critica João Couvaneiro, assessor no gabinete do secretário de Estado da Educação e que este ano integrou a short list dos 50 candidatos a ‘melhor professor do mundo’, atribuído pela Varkey Foundation — uma espécie de Nobel da Educação, que vale ao vencedor um milhão de dólares. School in a Box é o nome do projeto em que está envolvido e que pretende fazer chegar a tecnologia a regiões remotas de Moçambique como forma de melhorar a educação. Na caixa seguem iPads e painéis solares.

Não é que a tecnologia em si seja a solução, salvaguarda. Mas pode ser uma ajuda preciosa como “transformadora das práticas pedagógicas”. “A tecnologia não vem substituir nada. Vem acrescentar coisas. Com os tablets e dispositivos móveis, o processo de ensino não fica amarrado a uma sala específica. Permite levá-lo para fora das quatro paredes. E motivar os alunos”. O que é meio caminhado andado para que eles aprendam de forma efetiva e mais sólida. “Porque é que as crianças sabem os nomes dos dinossauros, que são complicadíssimos? É porque estão motivados para 
o saber.”

Durante dois anos, os alunos do Agrupamento do Freixo também saíram da sua escola e foram à descoberta de percursos pedestres possíveis de fazer ali à volta e com interesse histórico e cultural. Sinalizaram-nos, tiraram fotografias, estudaram o património, escreveram os textos e juntaram tudo numa aplicação para telemóveis chamada Trilhandando, feita com a ajuda de uma empresa de software local. E, claro, receberam mais um prémio.

O FIM DA SALA AUTOCARRO

A questão já não é saber se as tecnologias devem ou não entrar nas salas de aulas. É perceber de que forma podem trazer valor acrescentado. E é aí que tem de entrar o professor como orientador, argumenta Teresa Salema, mentora do CoderDojo, movimento internacional que promove a aprendizagem da programação junto dos jovens, usando a tecnologia de forma gratuita e segura.

“Quando temos o Estado a exigir que todos os cidadãos entreguem os seus impostos online e quase um terço dos portugueses tem iliteracia digital, estamos perante um problema. A educação já não pode excluir a tecnologia, e a sala de aulas não pode estar fechada num quadro, numa sebenta e num professor, no velho modelo do autocarro” — professor ao volante, alunos sentados nos bancos de trás. “A sala de aulas deve estar centrada no aluno, respeitando as suas capacidades, ritmos e limitações de cada um, e aberta ao mundo da internet, dotando os alunos de ferramentas digitais, essenciais no mundo em que vivemos”, defende.

É este apport tecnológico que faz com que muitas ideias, algumas com mais de um século, voltem agora a ser discutidas “com entusiasmo”, nota João Couvaneiro. Será relativamente consensual que há muito que a educação deixou de ter apenas a ver com os chamados três ‘r’— reading, writing, aryhtmetics (em português, ler, escrever e contar). A trilogia deu lugar à teoria dos quatro ‘c’ da aprendizagem — comunicação, colaboração, criatividade e pensamento crítico integram agora a cartilha.

Claro que sempre se ensinou nas escolas a comunicar. Mas, num mundo onde a comunicação, social mas também profissional, passou a fazer-se através do Skype, do Twitter, do LinkedIn, do e-mail, do Messenger e do WhatsApp, a escola deve limitar-se a ensinar como se escreve uma carta com o remetente colocado no sítio certo? Fazer trabalhos de grupo é outra das mais clássicas tarefas escolares. Só que as potencialidades são outras, já não limitadas nem no tempo nem no espaço.

“A reprodução do conteúdo disciplinar, algo em que os alunos portugueses são bastante bons, está a tornar-se menos importante. As coisas que são fáceis de ensinar e testar são também as que são fáceis de digitalizar e automatizar. No passado recebia-se a sabedoria dos professores. O futuro passa por cada um gerar o conhecimento. O passado era hierárquico, o futuro é colaborativo. O passado dividia as matérias por disciplinas e os alunos pelas suas expectativas. O futuro tem de integrar ambos. Precisamos de educar os jovens a criar o futuro e não apenas a aprender o passado”, defendia Andreas Schleicher, em entrevista recente ao Expresso.


Foi precisamente isso que observámos numa aula de Português de uma turma do 7º ano, na Escola Carlos Gargaté, na Charneca da Caparica (Almada). Os alunos formam grupos, podem usar o smartphone e o tablet para tirar dúvidas, acedem a um blogue onde estão as indicações para as tarefas da aula e é-lhes entregue uma ficha para preencherem. Desta forma, o professor é mais um orientador, mas são os alunos que se organizam para obter as melhores respostas. “Eu tento que eles sejam autónomos e que resolvam sozinhos os problemas, sob a minha supervisão. Na última aula dei-lhes 15 ferramentas digitais para trabalharem a biografia da escritora Alice Vieira: desde mapas a editores de vídeo, desenhos animados, jogos. Tudo isso é válido para contar a biografia da autora, e eles trabalham de forma mais motivada o conhecimento”, descreve Teresa Pombo.

A professora de Português é adepta do cruzamento de saberes e de disciplinas. Quando dá “Os Lusíadas”, usa o Google Earth para mostrar aos alunos onde decorre cada canto narrado por Camões. Como a passagem pelo Congo: “Por onde o Zaire passa, claro e longo/ Rio pelos antigos nunca visto.”

Por vezes, divide as suas aulas com o colega de Inglês ou com o de Matemática. “Para mim, é o que faz sentido, e não passar a matéria aos alunos de forma compartimentada. No primeiro caso foi uma aula bilingue, em que lhes apresentámos uma banda desenhada em inglês sobre a história de uma criança privilegiada e outra desfavorecida. Os alunos interpretaram o texto em inglês e depois discutiram o tema oralmente em português. Com o professor de Matemática celebrámos o dia do ‘pi’ e criámos frases coerentes com aqueles números.”

Na aula a que assistimos, Teresa repete inúmeras vezes a pergunta: “Mas vocês não leram o que está à vossa frente? Basta lerem. Não vou desistir do blogue e das instruções e matéria que lá coloco, vocês é que vão ter de mudar de atitude.” E depois comenta connosco que este é um dos principais males desta nova geração. Têm dificuldade na leitura e interpretação de textos, por estarem mais treinados para o clique e para o estímulo rápido e imediato.

A aula termina com um flashmob, com alguns alunos a irem ao quadro para gritarem o poema ‘Urgentemente’, de Eugénio de Andrade, que apresentariam horas mais tarde, com bandeiras e palavras de ordem, num pavilhão para todos os alunos da escola. “É urgente o amor”, escreveu Eugénio. É urgente a mudança, dizem os professores.

“Se eu fosse uma professora tradicional já tinha perdido dois dos meus alunos que têm défice de atenção. E, na verdade, perderia mais. Se a minha aula fosse só debitar, quem iria ouvir-me? Sou da opinião de que as tecnologias podem devolver algum encanto e motivação aos professores. E isso passa para os alunos. Mas a sensação que eu tenho é que a maioria dos professores ainda não está sensibilizada para estas novas formas de passar o saber. Seja através dos jogos ou das ferramentas digitais.”

APRENDER ATRAVÉS DA PESQUISA

No Colégio Luso-Internacional do Porto (CLIP), que segue o currículo britânico, há muito que os alunos se habituaram a trabalhar de forma transdisciplinar. Tal como está a ser feito para o ensino público, também lá se definiram 21 competências para o século XXI que os alunos devem adquirir ao longo da escolaridade e que os professores devem trabalhar nas disciplinas tradicionais, mas não só.

Desde o pré-escolar até ao equivalente ao 9º ano, os alunos passam por uma unidade curricular que integra conteúdos programáticos de todas as cadeiras e que utiliza o método de Concept Based Learning. Ou seja, parte-se de um conceito e de um tema e a partir daí trabalham-se várias áreas, explica Isabel Morgado, um dos elementos da direção do CLIP. A unidade dura duas a três semanas e foi este ano letivo dedicada à liberdade e aos direitos das crianças.

Mas o expoente máximo desta articulação de saberes acontece nas aulas de Learning Through Research (Aprender Através da Pesquisa) e que integra o currículo do 6º, 7º e 8º , com uma carga de sete horas por semana. Os alunos são divididos em grupos de quatro, misturando turmas diferentes, mais novos e mais velhos, fortes, médios e com mais dificuldades. Quando se inicia um novo tema, que tem sempre associado uma disciplina base, mudam as equipas. A ideia é que todos aprendam com todos e trabalhem em conjunto.

Na sala, há um barulho e uma confusão controlados. Se as vozes sobem de mais, Andrea Reis, professora de História e uma das responsáveis por esta cadeira, bate três palmas secas. De imediato, todos os alunos imitam o gesto, e o silêncio instala-se. O tema chama-se “Lei e Criminalidade” e tem a disciplina de Inglês como base. Já criaram uma personagem, uma arma, um crime, um local (real e que os leva, por exemplo, a usar o Google Maps e a identificar uma rua) e um motivo. Já escreveram o guião e o storyboard e estão agora a decorar as falas para a representação à turma.

Na unidade anterior tiveram de estudar as matérias-primas de um país em desenvolvimento e pensar num produto final, passando por todo o processo, desde a extração dos produtos, circuito de distribuição, logística, até à venda, incluindo o custo por unidade e o marketing. No final, venderam-se no colégio velas de café, chocolates, sabonetes de mel. “São eles que têm de fazer toda a pesquisa. O professor é um facilitador, ajuda a tomar decisões”, afirma Andrea Reis.

Os temas escolhidos estão alinhados com a disciplina de Global Perspectives que terão no secundário e que desde há dois anos passou a ser obrigatória no 11º e 12º para obterem o diploma final que é reconhecido internacionalmente. Tal como o nome indica, a ideia não é trabalhar uma área isoladamente, mas analisar e refletir sobre um problema global, desde a energia ao emprego ou às mudanças demográficas.

Um mantra para limpar energias

Passam poucos minutos das 11h da manhã. Na sala de aulas da turma do 1º ano da Escola Básica Louro Artur (do Agrupamento Carlos Gargaté), os rapazes chegam do recreio agarrados às cadernetas de cromos e algumas meninas vêm acompanhadas de bonecas. A professora Ana Paula Figueiredo pede com voz serena que as crianças façam o mantra para ‘limparem’ as energias da rua. E, como num filme, toda a turma de pequenotes sobe para cima das mesas, de forma ordeira e em silêncio, sentando-se de pernas cruzadas. A professora põe a tocar uma música de relaxamento, e os meninos, como numa coreografia bem ensaiada, cerram os olhos e erguem o braço direito por cima da cabeça, enquanto o braço esquerdo faz um movimento circular no peito. Cinco minutos disto. A meio chega uma aluna atrasada, que arruma a sua carteira, sobe à mesa e junta-se ao mantra, sem precisar de qualquer instrução. Parece ficção ou impossível, mas acontece todos os dias naquela turma.

“Assim fazemos o trabalho melhor e concentramo-nos mais”, explica-nos uma menina. “E a mim tira-me as dores de barriga”, acrescenta outra. Logo depois a professora começa a aula e pede a quatro alunos para irem ao quadro para formarem com o corpo a palavra ‘cão’. Uma delas faz com o corpo o til. Outros formam a palavra ‘caramelo’. Tanto os que estão sentados como os que formam a palavra estão atentos e divertidos com a tarefa. Ainda vemos as crianças a mimetizarem uma canção num vídeo com linguagem gestual. Isto porque naquela aula aprende-se o alfabeto de três formas: a clássica, em braille tátil e visual e em língua gestual portuguesa.

Ana Figueiredo recorda que foi depois de tomar contacto com as “Ekui Cards”, 26 cartas do alfabeto que incluem o braille, a dactilologia (alfabeto da língua gestual portuguesa) e o fonético, que adaptou a sua aula. “Este ano tive liberdade total. E posso dizer que com este método tenho obtido resultados muito positivos na aprendizagem da leitura e escrita destas crianças. As aulas são lúdicas e apelativas, porque interagimos brincando com as letras, sílabas e palavras. As crianças manifestam alegria e vontade de descobrir novas palavras dramatizando para os colegas.”

Como complemento, Ana Figueiredo introduziu o relaxamento orientado com músicas e respiração adequada, conseguindo desta forma que as crianças se acalmem depois do recreio e recuperem a sua concentração para as tarefas da aula.

A professora, que na escola anterior não teve o mesmo apoio, é agora uma referência na nova escola. E os pais agradecem. “De manhã utilizo mandalas e imagens de Miró para eles colorirem que os ajuda a descontrair. Valorizo os manuais como um complemento de consolidação. No entanto, num 1º ano, acho que há uma dependência exagerada, o que condiciona os professores a abrir a sua mente para novas estratégias mais inclusivas para todas as crianças.”

Nesta mesma escola assistimos a outra atividade singular. Conhecemos o professor Pardal de carne e osso. Na verdade, este professor primário chama-se Horácio, tem 60 anos e 37 de profissão. Há um ano as lágrimas corriam-lhe pelo rosto e estava a perder o gosto pelas aulas e pelos alunos. “Estava desmotivado. Estar mais de 30 anos a dar aulas deixa-nos saturados.”

Foi a direção da escola que o ouviu e apostou nele para um novo desafio. Deixaria de dar aulas a uma só turma e passaria a fazer o que sempre gostou de fazer, passar conhecimento científico de turma em turma. E é um gosto vê-lo de bata branca entre um monte de geringonças a explicar a magia do ar e as suas propriedades. “Se mergulharmos este recipiente fundo na água com um algodão na base, porque é que o algodão continua seco? É por causa do ar, pois é.” O ar é de todos, e o que este professor gostaria é que o bichinho pela ciência ficasse em todos aqueles alunos.

Em Portugal, decorria a década de 70 e uma escola pública começava a experimentar uma forma diferente de se organizar, de ensinar e de trabalhar com os alunos, na altura apenas da primária. Conhecida como Escola da Ponte, em Vila das Aves/São Tomé de Negrelos (Santo Tirso), foi buscar inspiração ao Movimento da Escola Moderna e durante anos tentou convencer o Ministério da razão de ser de alargar o seu projeto a todo o ensino básico, sem turmas, sem anos de escolaridade (os alunos estão integrados em três núcleos — iniciação, consolidação e aprofundamento — e podem transitar de um para o outro em qualquer momento do ano) e onde os alunos assumem um papel central na vida da escola.

São eles que definem com os professores os planos de aprendizagem, os momentos e a forma de avaliação, sendo que o trabalho é feito essencialmente em grupo, com três ou quatro colegas. São também eles que, em assembleia de escola, definem direitos e deveres e gerem conflitos entre colegas. Têm tarefas atribuídas, como a organização de eventos, cuidar do jardim, a produção do jornal ou guiar as visitas à escola. Objetivo: promover a autonomia e a consciência cívica dos alunos, explicam os elementos da direção.

Em 2005, já com autorização de funcionamento até ao 3º ciclo do ensino básico, a Escola da Ponte assinou o primeiro contrato de autonomia com o Ministério da Educação, ou seja, a diferença passou a ser reconhecida oficialmente. Hoje são cerca de 300 as escolas e agrupamentos que também têm um contrato de autonomia com o Ministério. Mas os constrangimentos continuam a ser muitos, lamentam os diretores.

E os resultados de tudo isto? Sem surpresas, os alunos são os primeiros a dizer que preferem trabalhar assim. Significa que vão passar todos a ter boas notas? Não há ilusões. “É difícil estabelecer um nexo de causalidade entre os projetos que desenvolvemos e esta nova forma de trabalhar e os resultados académicos. Mas o que sabemos é que os alunos estão a desenvolver competências que lhes vão ser úteis quando forem para o mercado de trabalho e que estão a aprender coisas que não vão esquecer. Isto para nós também é sucesso académico”, resume Luís Fernandes.

 

 

 

 

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