Apresentação do livro “O Problema do Jogo : o tratamento da dependência invisível : dos videojogos à mesa do casino” – 28 abril FNAC Colombo

Abril 20, 2016 às 11:00 am | Publicado em Livros | Deixe um comentário
Etiquetas: , , , , , , , ,

convite

mais informações sobre o livro:

https://www.platanoeditora.pt/?q=C/BOOKSSHOW/o-problema-do-jogo

Lançamento do jogo “Vamos Prevenir! As Aventuras do Búzio e da Coral” jogo de prevenção primária do abuso sexual para crianças dos 6 aos 10 anos de idade – 28 abril no Teatro Thália

Abril 13, 2016 às 6:00 am | Publicado em Divulgação | Deixe um comentário
Etiquetas: , , , , , ,

coral

mãos informações:

https://www.facebook.com/events/492893310903843/permalink/497468660446308/

Menores “viciados” apostam sem controlo no Placard

Janeiro 22, 2016 às 10:07 am | Publicado em Uncategorized | Deixe um comentário
Etiquetas: , , , , ,

Notícia do Diário de Notícias de 21 de janeiro de 2016.

PAULO SPRANGER GLOBALIMAGENS

Apostas no jogo da Santa Casa são proibidas a menores de 18 anos. Adolescentes chegam a usar dinheiro das refeições para apostar

Há menores viciados nas apostas do Placard, o jogo da Santa Casa da Misericórdia lançado em setembro do ano passado que permite apostar nos resultados dos eventos desportivos. Segundo o Jornal de Notícias, nos dias dos grandes jogos de futebol há adolescentes que chegam a prescindir do dinheiro para as refeições, usando-o para apostar, o que aponta para um grau de dependência preocupante.

Ao JN, a Santa Casa da Misericórdia garantiu não ter conhecimento da situação e referiu que, se vier a ter, “atuará nos termos da lei”: é aos mediadores dos jogos da Santa Casa que cabe fazer cumprir as regras, neste caso, impedir que joguem os menores de 18 anos.

Em Alpiarça, onde na passada terça-feira a GNR identificou dois jovens de 15 e 16 anos que apostavam, assim como o proprietário de uma papelaria próxima da escola secundária, o alerta foi dado pelos encarregados de educação, que garantiram que os adolescentes deixavam de comprar comida na escola e usavam o dinheiro para o jogo. O proprietário da papelaria incorre agora numa contraordenação que pode ir até aos 25 mil euros e arrisca-se a perder a licença de exploração de atividade. Foi o primeiro caso sinalizado pelas autoridades, mas a prática será comum em muitas localidades por todo o país.

Os dois jovens identificados foram referenciados à Comissão de Proteção de Crianças e Jovens; tinham registado um boletim no valor de dois euros, com ganhos de 28,90 euros.

Para apostar no Placard pela primeira vez, é necessário mostrar o cartão do cidadão ou de contribuinte e registar o número. O terminal entrega depois um talão, com o número de identificação fiscal (NIF) do jogador, para apresentar nas vezes seguintes. De acordo com o JN, os menores usam o talão com o número de contribuinte dos pais ou de um colega maior de idade. Alguns chegam mesmo a registar-se com o próprio NIF, já que os terminais não detetam se o número pertence a um menor. Ao jornal, vários agentes dos jogos da Santa Casa relataram situações de verdadeira “loucura”, mencionando casos em que os jovens vêm sozinhos dizendo que têm autorização dos pais ou que a mãe está à espera no carro.

No caso de as apostas dos menores serem premiadas, os mediadores nada podem fazer a não ser entregar o prémio: se a aposta foi registada, não é possível reter o talão vencedor.

Desde o lançamento, em setembro de 2015, o Placard registou mais de 65 milhões de euros em vendas brutas, indica o JN, precedido apenas pelo Euromilhões e pela Raspadinha, que está no topo das preferências dos apostadores.

 

 

 

 

Por qué todos los niños deberían jugar con materiales no estructurados

Dezembro 28, 2015 às 12:00 pm | Publicado em A criança na comunicação social | Deixe um comentário
Etiquetas: , , , ,

texto do site http://www.tierraenlasmanos.com de 10 de dezembro de 2015.

1

Siempre había pensado que los niños no necesitan excesivos juguetes y que a menudo disfrutan más con el envoltorio que con el propio material en sí. Pero ser madre me ha hecho profundizar en esta afirmación tan sencilla, reflexionar sobre qué materiales le ofrezco a Terrícola, porqué, y que posibilidades de juego desarrollará con cada cosa que se encuentre en su caminho.

La realidad es que muchos de los juguetes que ha recibido el peque han acabado en el olvido a partir del segundo día. Algunos han tenido peor suerte y no suscitaron interés alguno ni al momento de recibirlo. Y unos pocos afortunados han dado para horas de juego una y otra vez.

¿Cuál es el secreto del éxito? Seguramente lo más importante es que ese juguete tenga alguna relación con su destinatario, tanto con sus intereses como con la etapa evolutiva en la que se encuentra. Vaya, que a un bebé gateador no le regalaríamos una bicicleta o a un niño de 10 años no le regalaríamos un correpasillos, ¿verdad?

Pero aparte de observar cuál es el interés del pequeño creo que es importante que al menos varios de los materiales que tenga el niño a su alcance sean “juguetes” no estructurados. Es decir, materiales que no tengan ningún fin concreto. Con ello me refiero a bloques de madera, piedras, palos, cajas de cartón, etc. Como ves, no tienen ni porqué ser juguetes. En cambio, los juguetes estructurados son aquellos que tienen un fin concreto, en los que el propio material ya indica para que sirve (un puzzle, por ejemplo) o bien son juegos en los que hay instrucciones y normas claras (deportes de equipo, juegos de mesa, etc.).

¿Pero por qué es importante ofrecer materiales no estructurados? Pues porque cuando les damos juguetes a los niños con un diseño muy específico (herramientas de trabajo, tazas y platos de juguete, coches con luces y sonidos, etc.) realmente no está surgiendo el “juego simbólico” sino que es “literal o imitativo”: los niños usan esos materiales imitando lo que hacemos los adultos con ellos y usándolos literalmente para lo que sirven. Pero el juego realmente simbólico nace cuando los niños recrean algo distinto sobre un “material, juguete o artilugio”, es decir, cuando juegan a coches con piedras o esas mismas piedras se convierten en monedas, cuando a unas maderas les dan el valor de una plancha, o un teléfono… Si os interesa el tema, podéis leer más sobre ello en Alaya Difundiendo Infancia o en este otro artículo muy interesante también.

Lia Duran

Abasteciéndoles de todo tipo de juguetes, uno para cada cosa y función (les compramos la cafetera, les regalamos las tacitas, o todo tipo de coches, puentes, etc. etc.) estamos dificultando que nazca un juego de creación y se quedan sólo en la imitación.

No hace mucho mi amiga Noe me contó una anécdota que me hizo reflexionar y creo que tiene relación con este tema. Me dijo que cuando observaba que su hija jugaba a algo sin parar con algún material no estructurado (por ejemplo, jugaba a planchar ropa usando como plancha una madera) si le compraba la plancha de juguete la niña dejaba de jugar a eso. Y pienso que precisamente es porque la recreación que ella hacía, el juego simbólico al que jugaba, desaparecía al tener una plancha en sus manos. Era demasiado real y quedaba menos espacio para la imaginación.

Por supuesto que no estoy defendiendo que los juguetes no son útiles, necesarios o divertidos. Porque no se trata de elegir entre “juguetes estructurados” y “juguetes no estructurados”. Sería como decir… ¿Le compras ropa interior o de calle? o ¿le ofreces a tu hijo fruta o verdura?  Pues seguramente todo es bueno y adecuado, ¿no? Por eso creo que, junto a los juguetes clásicos de toda la vida que todos tenemos en mente, es ideal poner a su alcance materiales no estructurados.

En realidad, esto no requiere mucho de nuestra parte… porque la cosa menos pensada sirve para jugar. Incluso… sin ningún material puede surgir el juego no estructurado, solo con la imaginación.

Por si necesitáis inspiración, os dejo algunas ideas para que podáis ver como los materiales no estructurados pueden ser de muchos tipos y cualidades.

Elementos de la naturaleza

Creo que la naturaleza es un lugar perfecto de juego, en el que todo es no estructurado. Como no hay juguetes en ella, los niños se abastecen de ella para recrear cuanto necesitan imaginar.

Suelen jugar con:

palos

piedras

tronquitos de todo tipo

piñas

conchas

terra en las manos

Los palos de la foto forman parte de nuestra colección (o recolección mejor dicho, jajaja) de palos. La foto es de hace algún tiempo, prometo que ha aumentado alarmantemente… y lo peor es que yo contribuyo a ello. Veo un palo en el bosque y pienso… con esto haremos esto, con aquello lo otro…

Materiales de reciclaje

En realidad, cualquier objeto sirve para jugar de forma imaginativa, incluso aquellos que para los adultos ya no tienen finalidad y van a la basura. Por ejemplo:

tapones de botellas de agua

rollos de papel de water

tapones de corcho

botellas de plástico

cartones

Materiales comprados

Por suerte, cada vez más marcas y fabricantes están elaborando materiales no estructurados, que tienen un diseño cuidado, con materias primas de calidad. Ya sabéis que me encantan los materiales de Grimms, que también tienen varios juguetes de este estilo, materiales que en sí no son nada, pero que a través de la imaginación del niño se convertirán en lo que él necesita.

Materiales-Grimms-1024x338

Recientemente, además, he conocido a través de Instagram a GRAPAT, una nueva marca española, de fabricación nacional, que hace unas cositas tan preciosas… todas, con la idea de ser elementos muy libres para jugar.

materiales-grapat-1024x338

También existen muchas marcas distintas que fabrican eco-bloques. En casa son un éxito. Sirven para hacer torres, crear casitas, murallas, cualquier bloque de madera puede convertirse en un coche, una persona, etc.

terra

BENEFICIOS DE LOS JUGUETES NO ESTRUCTURADOS

Me gustaría acabar este artículo resumiendo que este tipo de materiales tienen un montón de beneficios para el niño:

Estimulan el pensamiento creativo: este tipo de objetos no tienen una función clara así que es el niño quien debe darles una finalidad y crear las historias que quiera.

Se adaptan a la etapa evolutiva del niño: como este tipo de materiales no tienen una finalidad concreta y están poco elaborados van a acompañar al niño durante más años porque se adaptarán a su desarrollo y cambio de intereses.

Este año, por ejemplo, Terrícola y yo estamos pasando algunas mañanas a la semana con otras familias con niños mayores. Solemos ir a la montaña o a parques y observo cómo cada niño disfruta por igual pero cada uno usa lo que tiene a su alcance de forma distinta. Terrícola suele jugar a cavar agujeros en la arena, a remolcar la arena sobrante, etc. Una amiga suya, de 9 años, suele usar la arena y la tierra como una arqueóloga. Me encanta verla puliendo el suelo con sus micro-palas, o haciendo un surco alrededor de una piedra incrustada en la tierra para rescatarla.

Evita la sobreestimulación: no hay luces y no hay sonidos, por lo tanto, no hay estímulos externos sino que tienen que salir de dentro del niño. A veces pensamos que si un juguete no es bastante estimulante… el niño se va a aburrir. ¡¡¡Pues genial!!!! El aburrimiento es un escenario magnífico para que la imaginación salga a escena.

2

Torre que construyó Terrícola con cemento (de arena y agua) y maderas. Me flipa cuando se inventa cosas así.

Seguro que muchos ya tenéis este tipo de materiales en casa. Para quienes no tengáis, os animo de verdad a recolectar o comprar todo tipo de elementos y permitir que vuestros hijos los usen sin instrucciones ni direcciones. No hay nada más gratificante que ver como los peques crean mundos fantásticos e historias increíbles prácticamente de la nada.

Con el material menos pensado, con los elementos más sencillos, la magia del juego sucede.

Un abrazo,

Clara

 

 

 

1.º Workshop “Entre Margens – Gaming, Drinking e Cenas”

Novembro 4, 2015 às 11:11 am | Publicado em Divulgação | Deixe um comentário
Etiquetas: , , , , , , ,

entre

Inscrições: São gratuitas, mas obrigatórias

 

mais informações:

http://www.arslvt.min-saude.pt/frontoffice/pages/3?event_id=180

 

El juego como instrumento de aprendizaje: aplicaciones prácticas para el cerebro en desarrollo

Agosto 20, 2015 às 8:00 pm | Publicado em A criança na comunicação social, Estudos sobre a Criança, Vídeos | Deixe um comentário
Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,

Artigo do site https://escuelaconcerebro.wordpress.com de 29 de julho de 2015.

1

No hay nada que los seres humanos hagan, sepan, piensen, esperen o teman que no haya sido

ensayado, experimentado, practicado o al menos anticipado, en la etapa del juego infantil.

Heidi Britz-Crecelius

 Es indudable el valor del juego para el aprendizaje (ver artículo anterior El juego: un mecanismo natural imprescindible para el aprendizaje) pero, si hablamos de los primeros años de vida, el juego se convierte en una necesidad vital e indispensable para el desarrollo integral del niño.

Los trabajos que han analizado las contribuciones del juego en la primera infancia permiten concluir que el juego temprano y variado contribuye positivamente a todos los aspectos del crecimiento. Estructuralmente el juego está estrechamente vinculado a las dimensiones básicas del desarrollo infantil: psicomotor, intelectual, social y afectivo-emocional. (Garaigordobil, 1990).

Sin embargo, es frecuente observar como en las escuelas infantiles a veces se intenta limitar el tiempo de juego restringiéndolo a momentos puntuales en pro de una supuesta estimulación cognitiva basada en el uso de fichas (que además de no aportar grandes beneficios, limitan la creatividad), bits de inteligencia, flashcards y otros elementos que ofrecen al niño un mundo totalmente descontextualizado y lo convierten en un mero observador pasivo. Quizás el motivo sea, como dice David Whitebread (2011), psicólogo en la Universidad de Cambridge, que el juego a menudo se percibe como un comportamiento inmaduro que no lleva a ninguna parte.

Existen investigaciones sobre los efectos de la privación de juego en las que, por razones obvias, los sujetos involucrados no eran niños. Pellis y Pellis (2009) eligieron ratas para su investigación ya que son mamíferos que aprenden rápidamente, son muy juguetonas y, al igual que ocurre con los seres humanos, presentan diferencias individuales significativas. En estas investigaciones descubrieron relaciones claras entre el nivel de comportamiento en el juego y los cambios fisiológicos en sus cerebros: las ratas lúdicas tienen niveles significativamente más elevados de neurotrofinas (BDNF) que juegan un importante papel en el desarrollo y mantenimiento de la plasticidad neural. Sin embargo, las ratas privadas de juego eran más agresivas, menos capaces de aparearse con éxito y mostraban niveles más elevados de temor e incertidumbre en entornos nuevos.

A continuación vamos a analizar las contribuciones que el juego puede ofrecer al desarrollo de aspectos tan importantes como el lenguaje, el pensamiento matemático y la creatividad en los primeros años.

Juego y desarrollo del lenguaje

Un ejemplo de juego son los sonidos, ruidos y balbuceos espontáneos que emiten los niños durante los primeros meses. En bebés de dos meses podemos observar que juegan con su lengua y reproducen sonidos inespecíficos. Sobre los cinco meses el bebé descubre que el sonido es un instrumento de feed-back a través de las respuestas que obtiene de los adultos y sus balbuceos se van haciendo cada vez más organizados, cada día le gusta más jugar con los sonidos y, alrededor de los ocho meses, empieza a ser consciente de que los emite él y juega a acompañarlos de gestos (Ferré y Ferré, 2008).

Diferentes estudios han analizado la relación entre el lenguaje hablado y los movimientos de los brazos y las manos, apoyando la hipótesis de que las acciones y los juegos manuales pueden estar relacionados con las vocalizaciones a partir de la etapa de balbuceo. Se realizó un estudio con el objetivo de verificar si la relación entre gestos y el discurso está implicada en el desarrollo del lenguaje de los niños (Bernardis y Gentilucci, 2006). Se registraron las vocalizaciones de los niños de edades comprendidas entre 11 y 13 meses durante la manipulación de objetos de diferente tamaño y se comprobó que el espectro de frecuencia de la voz aumentaba cuando los bebés manipulaban objetos grandes en comparación con las mismas actividades dirigidas a los objetos pequeños. Estos datos sugieren que las propiedades intrínsecas de un objeto que evoca comandos de interacción manual se utilizan para identificar a ese objeto  y para comunicarse.

Utilizando neuroimágenes funcionales, se ha comprobado que el sistema de control tanto de la voz como de los gestos se encuentra en el área de Broca (Gentilucci y Dalla Volta, 2008). Quizás estos resultados podrían apoyar la efectividad de los juegos de rimas y movimiento propuestos por el pensador austríaco Rudolf Steiner para el desarrollo del lenguaje.

En niños algo más mayores observamos que el juego simbólico también aporta beneficios al desarrollo lingüístico. En investigaciones estándar sobre el papel del juego en la comprensión del lenguaje, un grupo de niños escucha una historia y luego reproduce las escenas mientras que los integrantes del grupo de control se involucran solo en la discusión de la historia o en actividades no relacionadas. La conclusión de estos estudios es que la historia es más comprensible y fácil de recordar para los niños que escenifican la historia que para los que no porque mejoran su capacidad para verbalizarla (Hughes, 2010).

Juego y desarrollo del pensamiento matemático

¿Qué son las matemáticas? ¿Una ciencia? ¿Un juego? ¿Un arte? ¿Una actividad de hipótesis, experimentos y datos? ¿Un juego que se juega con símbolos, lleno de tácticas y estrategias? ¿O una materia de percepción, de visión clara y de nuevos caminos que no eran considerados previamente, tal como plantea Wells (1995)?

El juego y la resolución de problemas están entrelazados en la primera infancia. Diferentes  estudios documentan el valor del juego en el desarrollo del pensamiento matemático en los primeros años. En uno de esos estudios  (Ginsburg y Seo, 1999) se  grabó la actividad de 90 niños con edades entre los 3 y los 5 años durante el juego libre. Cada película duró 15 minutos. A continuación, se analizó el contenido y los investigadores encontraron que, independientemente de la clase social de los niños, cerca de la mitad de los escenarios de juego contenía la actividad matemática, incluidos los patrones y formas, la magnitud de diferentes objetos, y el número o cantidad. Estos temas no fueron asignados a la tarea sino que surgieron espontáneamente.

Si hablamos de niños más pequeños, el primer tipo de juego en los bebés es el juego sensorio-motriz que le permite el descubrimiento de su cuerpo y sus posibilidades de movimiento. Según Ferré y Ferré (2008) “la reversibilidad del pensamiento, que tan importante es para la comprensión de las matemáticas, tiene sus raíces más primitivas en la reversibilidad de los circuitos motrices y corporo-espaciales” Un ejemplo de circuito motor reversible es el volteo de boca arriba a boca abajo y viceversa, uno de los primeros hitos en el desarrollo de los bebés.

Algunos investigadores han demostrado que los bebés poseen conceptos matemáticos básicos (en concreto, el llamado sentido numérico innato). Starkey y Cooper (1980) encontraron en un experimento de habituación que los niños de 5 meses discriminaban entre 2 y 3 puntos, pero en un segundo experimento también hallaron que dicha discriminación no se producía ante 4 y 6 puntos. En esta misma línea, Cooper (1984) mostró que los niños con edades comprendidas entre los 12 y 18 meses eran capaces de discernir entre las cantidades de dos conjuntos, pero incapaces de establecer la distinción “más que/menos que”. Años después Starkey, junto a Spelke y Gelman (1990), realizaron un experimento con bebés de 6 meses a los que expusieron imágenes auditivo-visuales, comprobando que miraban más tiempo la exposición visual que se emparejaba con el número de sonidos que habían escuchado.

A través del juego, los niños pueden realizar acciones como comparar, establecer relaciones, anticipar resultados, ensayar soluciones…En este sentido nos parecen especialmente interesantes para las aulas de 1er ciclo de infantil las propuestas de juego ideadas por Elinor Goldschmied y Sonia Jackson (2000). Estas propuestas tienen una base manipulativa y experimental de los objetos a partir de la manera natural que tienen los niños de conocer, lo cual les facilita ir activando los sentidos e ir desarrollando el pensamiento logico-matemático:

El cesto de los tesoros: es adecuado para niños menores de un año y se puede iniciar en el momento en que el bebé pueda permanecer sentado correctamente pero todavía no es capaz de desplazarse. Consiste en poner al alcance del niño un recipiente lleno de objetos (redondo, de base plana, con un diámetro de unos 35 cm y una altura de 8 a 12 cm de forma que el niño pueda apoyarse sin volcarlo). Los objetos deben ser variados y de uso común, evitando los juguetes y los objetos de plástico. Se utilizan objetos naturales (piñas, corcho, conchas, plumas, etc.), objetos de madera, metálicos, de cuero, tela, goma, de cartón, todo ello de diferentes formas y tamaños. Es una actividad libre, de exploración, concentración y atención que favorece la curiosidad innata por descubrir las cualidades de las cosas. El juego finaliza en el momento que el bebé pierde el interés.

El juego heurístico: es una continuación del anterior pensada para niños de entre 12 y 24 meses que ya han desarrollado la capacidad de moverse de manera autónoma y han perfeccionado la coordinación óculo-manual. Se utilizan objetos similares a los descritos anteriormente y se añaden dos nuevos: contenedores y bolsas. Las principales diferencias entre ambos juegos es la intencionalidad de los niños y que deben participar en la recogida del material realizando clasificaciones.

Juego y desarrollo de la creatividad

El hecho de dejar este aspecto para el final no significa que sea menos importante que los anteriores, más bien al contrario, para nosotros es sin duda una de las capacidades más importantes que debemos potenciar en nuestros alumnos. El hecho de jugar es en sí mismo un proceso tremendamente creativo que fomenta la imaginación, el pensamiento original, la resolución de problemas, el pensamiento crítico y la autorregulación.

A veces tendemos a confundir la creatividad con la creación artística, olvidando que ésta última es tan solo una de las múltiples representaciones de la primera. Cuando proponemos una actividad de creación artística en estas edades no podemos ignorar que lo menos importante es el producto: el niño sólo está jugando, pero al mismo tiempo que está usando sus manos para manipular, en su cerebro se está desarrollando un proceso de madurez simultáneo que no debe ser presionado (Healy, 2011). Sin olvidar que el proceso creativo depende de la capacidad cerebral de integrar la información entre ambos hemisferios (Sherman, 2013) que están en continua comunicación a través del cuerpo calloso.

En el proceso de desarrollo de la creatividad, lo mejor que podemos hacer es que florezca por sí sola. Para ello el juego debe ser espontáneo, flexible, impredecible, imaginativo y no directivo. Cuando hay instrucciones el proceso es menos creativo porque se activa la corteza prefrontal izquierda (Saggar et al., 2015), que interviene en las funciones ejecutivas que requieren de atención y evaluación.

Las personas grandes me aconsejaron que dejara a un lado los dibujos de serpientes boas abiertas o cerradas, y que me interesara un poco más en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática. Así fue como, a la edad de seis  años,  abandoné  una  magnífica  carrera  de  pintor  […]. Las  personas grandes nunca comprenden nada por sí solas  y  es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones. El Principito, Saint Exupéry, 1951.

Concluimos con un video que recoge momentos de trabajo en las aulas de 0 a 3 años porque no debemos olvidar que, cuando hablamos de niños, el juego es un trabajo muy serio. ¡Silencio, se juega!

Milagros Valiente Martínez

.

Referencias:

  1. Bernardis, P. and Gentilucci, M. (2006): “Speech and gesture share the same communication system”. Neuropsychologia 44, 178-190.
  2. Cooper, R.G. (1984): “Early number development: discovering number space with addition and subtraction”. In C. Sophian (Ed.), Origins of Cognitive Skills (pp. 157-192). Hillsdale, NJ: Erlbaum.
  3. Ferré, J. y Ferré, M. (2008). Cer0atr3s: desarrollo neuro-senso-psicomotriz de los 3 primeros años de vida. Ediciones Lebon
  4. Garaigordobil, M. (1990). Juego y desarrollo infantil. Madrid. SecoOlea.
  5. Gentilucci, M., Dalla Volta R. (2008): “Spoken language and arm gesture are controlled by the same motor control system”. Q J Exp Psychol 61, 944-957.
  6. Ginsburg, P. and Seo, K (1999). Mathematics in children´s thinking. Mathematical Thinking and Learning. Vol. 1, Issue 2, pp 113-129
  7. Goldschmied, E. y Jackson, S. (2000). La educación infantil de 0 a 3 años. Ed. Morata.
  8. Healy, J.M. (2011). Different learners: identifying, preventing, and treating your child’s learning problems. Simons & Schuster Ed.
  9. Hughes F. P. (2010): “Language, play and language development”:http://www.education.com/reference/article/language-play-development/
  10. Pellis, S. and Pellis, V. (2009). The playful brain: venturing to the limits of neuroscience. Oxford, UK: One World Publications.
  11. Saggar, M. et al. (2015): “Pictionary-based fMRI paradigm to study the neural correlates of spontaneous improvisation and figural creativity”. Scientific Reports 5 (may).
  12. Sherman C. (2013): “Right brain – left brain – a primer”. The Dana Foundation.http://dana.org/Briefing_Papers/Right_Brain-Left_Brain%E2%80%93A_Primer/
  13. Starkey, P., & Cooper, R. G. (1980): “Perception of numbers by human infants”. Science 210, 1033-1035.
  14. Starkey, P., Spelke, E. S., y Gelman, R. (1990). Numerical abstraction by human infants. Cognition, 36, 97-128.
  15. Wells, D. (1995): “Investigations and the learning of the mathematics”. Mathematics Teaching 150, 36-40.
  16. Whitebread, D. (2011). Developmental Psychology and Early Childhood Education. London: Sage.

 

 

 

Estamos a criar crianças totós, de uma imaturidade inacreditável

Julho 27, 2015 às 1:00 pm | Publicado em Uncategorized | Deixe um comentário
Etiquetas: , , , , , , , ,

Entrevista do Observador a Carlos Neto no dia 25 de julho de 2015.

105688394_1280x640_acf_cropped

Rita Ferreira

Quanto mais recreio, mais atenção nas aulas. Quanto menos liberdade para brincar, maior o risco de acidentes. Carlos Neto, professor da FMH, explica por que tem de ser travado o “terrorismo do não”.

Carlos Neto é professor e investigador na Faculdade de Motricidade Humana (FMH), em Lisboa. Trabalha com crianças há mais de quarenta anos e há uma coisa que o preocupa: o sedentarismo, a falta de autonomia dada pelos pais às crianças e a ausência de tempo para elas brincarem livremente, correndo riscos e tendo aventuras. É um problema que tem de ser combatido, diz. Porque a ausência de risco na infância e o facto de se dar “tudo pronto” aos filhos, cada vez mais superprotegidos pelos pais, acaba por colocá-los em perigo. Soluções? Uma delas passa por “deixar de usar a linguagem terrorista de dizer não a tudo: não subas, olha que cais, não vás por aí…”.

2

Há dez anos já se falava no sedentarismo das crianças portuguesas. Lembro-me que dizia que uma criança saudável é aquela que traz os joelhos esfolados. Como estamos hoje?

Há dez anos nós falávamos que as crianças tinham agendas, hoje digo que têm super-agendas! Há dez anos eu dizia que as crianças saudáveis eram as que tinham os joelhos esfolados. Hoje, acho que os joelhos já não estão esfolados, mas a cabeça destas crianças já começa a estar esfolada, por não terem tempo nem condições para brincar livremente. Brincar não é só jogar com brinquedos, brincar é o corpo estar em confronto com a natureza, em confronto com o risco e com o imprevisível, com a aventura.

As crianças brincam porque procuram aquilo que é difícil, a superação, a imprevisibilidade, aquilo que é o gozo, o prazer. E, portanto, as crianças que eu apelido de crianças “totós”, são hoje definidas como crianças superprotegidas, crianças que não têm tempo suficiente para brincar e crianças que não têm tempo nem espaço para exprimir o que são os seus desejos. E o primeiro desejo de uma criança é o dispêndio de energia, é brincar livre e com os outros, mesmo que muitas vezes em confronto. Porque o confronto é uma forma preciosa de aprendizagem na vida humana. E nós estamos a retirá-los de tudo isso. Estamos a dar tudo pronto e não estamos a confrontá-los com nada. E isso terá muitas consequências.

Estamos a falar de que idades?

Estamos a falar de crianças entre os 3 e os 12 anos. Significa que aumentou de facto esta taxa de sedentarismo, eu diria mesmo de analfabetismo motor, estamos a falar de iliteracia motora. Trabalho há 48 anos com crianças e sei avaliar o que se passou. As crianças têm menos capacidade de coordenação, menos capacidade de perceção espacial, têm de facto menor prazer de utilizar o corpo em esforço, têm uma dificuldade de jogo em grupo, de ter possibilidades de ter aqueles jogos que fazem parte da idade. Ao mesmo tempo, institucionalizou-se muito a escola. Nós hoje temos as crianças sentadas durante muito tempo, não há uma política efetiva adequada de recreios escolares. Os recreios são organizados muitas vezes em função de um modelo de trabalho, ou de um modelo de funcionamento pedagógico, que tem a ver mais com as aprendizagens pedagógicas obrigatórias ou consideradas úteis, e muito menos com as atividades do corpo em movimento. E, por isso, há alguns trabalhos de investigação que temos vindo a fazer, onde tentamos mostrar a correlação entre o tempo que as crianças têm de recreio, a qualidade de atividade que fazem no recreio e a capacidade de aprendizagem na sala de aula.

A que conclusões já chegaram?

Uma delas é que as crianças que são mais ativas no recreio, e que têm mais socialização, têm na sala de aula mais capacidade de atenção e de concentração. Isto tem a ver com uma tendência que está a acontecer em quase todo o mundo, de restringir o tempo de recreio para ter mais tempo na sala de aula. O que nós concluímos é que o tempo de recreio é absolutamente fundamental para a saúde mental e para a saúde física da criança. O recreio escolar é o último reduto que a criança tem durante a semana para brincar livremente. E, de facto, verificamos esta relação muito clara entre ser ativo no recreio e estar concentrado dentro da sala de aula.

Isto vem ao encontro de algumas investigações que têm sido feitas nos Estados Unidos, que relacionam o ser ativo com o desenvolvimento do cérebro e com o desenvolvimento neurológico. E, de facto, demonstra-se claramente que as crianças mais ativas têm mais capacidade de aprendizagem e mais capacidade de concentração. E têm, a médio e a longo prazo, mais capacidade de terem sucesso, mais autoestima e maior capacidade de autoregulação.

Esta questão dos recreios e do tempo que as crianças têm de passar sentadas na sala de aula está de alguma forma relacionada com o aumento dos diagnósticos de casos de hiperatividade? Muitos destes casos podem ocorrer porque as crianças não despendem a energia física que é suposto despenderem?

Os currículos hoje estão a ser demasiado exigentes quanto ao número de horas em que as crianças têm de estar sentadas. Devemos ter um plano para tornar a sala de aula mais ativa. Acabamos de fazer um programa com o Ministério da Educação, o Fit Escola, que é uma plataforma que tem como objetivo ajudar os pais, os alunos e os professores a tornarem as crianças um pouco mais ativas. E uma das ideias base é esta: se mudássemos a configuração das mesas e das cadeiras da sala de aula — estando as crianças a adquirir conhecimentos fundamentais, mas estando a fazê-lo de forma ativa –, não aprenderiam melhor?

Há aqui um fator muito importante que tem a ver com a maneira como os adultos, professores ou pais, estão neste momento a controlar as energias das crianças. Numa grande parte dos casos essa energia é natural, mas é considerada hoje como doença ou inapropriada. É inaceitável que 220 mil crianças estejam medicadas em Portugal. Isto não pode acontecer. Tem de haver um maior esclarecimento para verificar efetivamente se aquelas crianças merecem ser medicadas porque são de facto hiperativas ou têm défice de atenção. Mas acredito que uma grande parte dessas crianças não necessita de ser medicada.

Há crianças de 11 anos que entram às 8h15 e saem as 13h15 com apenas dois recreios de 15 minutos neste espaço de tempo, em que as aulas são sempre de 90 minutos. Nem um adulto trabalha tanto tempo seguido…

Pois não. Isso é contra natura, não tem a ver com as culturas de infância. Temos de ter um maior equilíbrio entre o que é uma estimulação organizada e uma estimulação ocasional, ou seja, entre o que é tempo livre, tempo de jogo livre, e o que é tempo de organização académica.

Brincar não é perder tempo, no seu entender…

Não. E por uma razão. Todos os estudos têm vindo a demonstrar que na infância, até aos 10/12 anos de idade, é absolutamente essencial brincar para desenvolver a capacidade adaptativa, quer do ponto de vista biológico quer do ponto de vista social. E hoje não é isso que estamos a fazer. Estamos a dar tudo pronto, tudo feito, e não estamos a confrontar as crianças com problemas que elas têm de resolver. Sejam eles confrontos com a natureza – que deixaram de existir – sejam eles confrontos com os outros.

Por exemplo, a luta, a corrida e perseguição, são comportamentos ancestrais que as crianças têm de viver na infância e que são essenciais para o crescimento. A apropriação do território, a noção de lugar, o medir forças de uma forma saudável, o brincar a lutar. Hoje observamos comportamentos na escola, quer por parte dos pais quer por parte dos educadores, que não são corretos. Porque quando veem duas crianças agarradas vão logo separá-las — e elas muitas vezes estão a brincar à luta, e brincar à luta é saudável. É um indicador de vida saudável das crianças. Como correr atrás de alguém, ou ser perseguido. Brincar é civilizar o corpo.

Eu não tenho nada contra os exames, nem contra as metas escolares. Agora, os exames e as metas curriculares não podem impedir que não se faça uma reflexão daquilo que a criança necessita para crescer de forma saudável. E, de facto, esta relação entre tempo sentado e tempo ativo precisa de uma maior reflexão no sistema educativo, sob pena de termos gravíssimos problemas de saúde pública a curto e a médio prazo. Nós vamos pagar muito caro o facto de não termos esse equilíbrio entre estimulação organizada e informal. E quanto mais descemos na infância pior.

Os adultos, tanto pais como educadores, têm também “culpa” nesta matéria?

Não pode haver uma linguagem terrorista, que é própria dos adultos, que impede as crianças de viverem certo tipo de situações de risco. Quer isto dizer que a linguagem e as proibições que vêm das bocas dos adultos, o não sistemático e persecutório, não permitir que as crianças tenham certo tipo de experiências que incluem níveis de risco maiores, só estão a conduzir a um analfabetismo motor e social.

Que tipo de “nãos”?

O “não subas”, o “olha que cais”, “não vás para ali”, “tem cuidado”, “não trepes à árvore”. Impedem as crianças de terem estas experiências, que são próprias da idade. Instalaram-se medos nas cabeças dos adultos. Medos das crianças serem autónomas. Nós nascemos para sermos autónomos e para termos, ao longo do processo de desenvolvimento, maior autonomia e maior independência. Basta ver como é que as crianças hoje vivem a cidade, como as cidades estão preparadas para as crianças. Nós estamos a cometer o erro de querer obter sucessos rapidamente, de querer que as crianças cresçam rapidamente, de que estejam todos incluídos nos rankings, mas estamos pouco preocupados com as suas culturas próprias. Não se está a ver o ator, não se está a ver o aluno. Na escola o que deveria emergir era o aluno e a criança, o que emerge é o professor e a burocracia.

As crianças andam pouco na rua? Têm pouca autonomia?

Dou um exemplo, os percursos escola-casa. Hoje, a maioria das crianças faz estes trajetos de carro, quando há 30 anos o faziam a pé. Hoje, as crianças têm uma vivência do território de forma visual e não de forma corporal. Quer dizer que as aventuras e as brincadeiras, em contacto com a natureza, desapareceram.

As novas tecnologias passaram a ter um lugar privilegiado no quotidiano da criança. Eu não tenho nada contra as novas tecnologias, mas tem de haver bom senso e um critério de saber gerir bem o tempo e o espaço destas novas tecnologias, em relação àquilo que são as necessidades biológicas do corpo.

Mas eventualmente elas vão andar sozinhas na rua… Quando chegar esse dia vão estar menos preparadas?

São crianças menos preparadas, mais imaturas, com maior dificuldade de resolução de problemas, porque têm menos autonomia, têm menos capacidade de resolução de problemas. Num país como este, que passou uma austeridade tão violenta, onde se fala tanto em empreendedorismo, como é que queremos que as nossas crianças sejam empreendedoras se estamos a retirar-lhes todas as possibilidades de elas aprenderem a fazer isso?

A construção de uma cultura empreendedora faz-se quando se dão possibilidades para que a criança possa brincar. Se nós retiramos aquilo que é a identidade da criança, que é brincar de forma livre, com um nível de margem de risco muito superior àquela que os adultos têm, elas com certeza que não vão ter condições de serem verdadeiramente autónomas nem de terem uma socialização suficientemente matura. Há uma relação muito grande entre a qualidade e a quantidade do brincar na infância e na adolescência e a passagem para a vida adulta.

Como assim?

Digamos que um corpo que não é feliz na infância é um um corpo que vai pagar muito caro no futuro. Se olharmos para outras culturas de infância — nos países que estão em desenvolvimento e nos países pobres — podemos ver que pode haver fome e problemas de sobrevivência extrema, pode haver até violência extrema, mas as crianças têm alguma liberdade de ação e têm muitas vezes uma capacidade de resolução de problemas, de resiliência, muito interessantes. Coisa que não acontece nos países muito desenvolvidos, onde há uma superproteção às crianças.

Fizemos um estudo recente aqui na Faculdade de Motricidade Humana sobre a independência e a mobilidade da criança. Em 16 países Portugal aparece em décimo lugar. Temos um índice de mobilidade muito abaixo dos países do norte da Europa. Quer isto dizer que o nível de autonomia e de independência de mobilidade está a ser um problema muito sério nas culturas de infância do nosso país. Um país que tem um território muito apropriado para que as crianças possam viver o espaço exterior. Temos um bom clima, um nível de segurança que é dos melhores da Europa, temos uma natureza e uma cultura interessantíssimas e estamos a desperdiçar essa possibilidade. As crianças já não contactam com a natureza, já não saem à rua, desapareceram e muitas vezes, o tempo que restava à criança para poder fazer isto tudo está restringido.

graf

Falando agora dos mais pequeninos, das crianças a partir dos 3 anos. O que tem observado em relação à motricidade destas crianças?

Temos hoje crianças de 3 anos que ao fim de dez minutos de brincadeira livre dizem que estão cansadas, temos crianças de 5 e 6 anos que não sabem saltar ao pé-coxinho. Temos crianças com 7 anos que não sabem saltar à corda, temos crianças de 8 anos que não sabem atar os sapatos. As coisas mais elementares, quer do ponto de vista motor, quer do ponto de vista de motricidade grosseira, quer da motricidade fina, tiveram um atraso significativo. Claro que há exceções, claro que há crianças notáveis na sua apreensão e na sua coordenação motora global, mas se observarmos estatisticamente crianças do nosso tempo e crianças de há 30 anos, há uma diferença muito substancial.

Mas o que se pode fazer concretamente?

Se as crianças não brincam é porque os pais também não têm tempo para elas. Temos de fazer um grande plano de salvação nacional no que respeita à formação parental. Os pais têm que ter mais informações e mais formação sobre a importância de a criança ser fisicamente ativa. E livre.

Mas os pais podem pensar: o meu filho anda no ténis, e no futebol e na natação, pratica muito desporto…

Isso não resolve nada. Nem uma boa alimentação, nem exercício físico apenas resolvem o problema da iliteracia motora ou do excesso de gordura. A questão é multifactorial.

Tem de se olhar para a alimentação, com certeza, temos de olhar para a atividade motora e física e lúdica, mas temos de encontrar soluções no espaço construído que facilitem a possibilidade de as crianças virem para o exterior e terem contacto com a natureza e terem tempo para brincar. E por isso tem de haver flexibilidade de horários de trabalho, tem que haver políticas de maior acordo entre o tempo de trabalho da família e da escola, de modo a que haja mais qualidade de vida.

Por isso é importante saber que é tão importante a criança estar no recreio a brincar, como estar dentro da sala de aula. E isto não foi cuidado. Ainda para mais numa altura em que a criança em casa não brinca. E a criança ao pé de casa também não brinca. E não tem condições nem de acessibilidade, nem tempo, para frequentar os espaços de jardins públicos e os espaços de jogo.

Chegámos aos parques infantis. O que existe em Portugal é adequado às crianças?

Noventa por cento dos nossos parques infantis são equipados com sintéticos. Essas empresas, que vendem esses materiais para Portugal, são oriundas de países onde esse material não é vendido. Só vendem em Portugal. Porque os parques infantis em Portugal são escolhidos por catálogo, não são feitos com os atores, que são as crianças, não há projetos educativos para fazer o espaço de jogo, não há participação. Há um dispêndio financeiro enormíssimo do erário público, que não serve para nada. Eu, se tivesse de ter uma estratégia para os espaços de jogo para crianças em Portugal, começava por desequipar tudo. E montava tudo de novo.

Como é que deviam ser esses parques infantis?

Deviam ter uma lógica participativa da comunidade e dar mais soluções “selvagens” do que dinâmicas pré-formatadas, quer nos equipamentos quer nos espaços. O tartan é mais perigoso do que as aparas de madeira, ou a brita ou a relva. A qualidade do envolvimento tem sempre a ver com as possibilidades de ação das crianças. E quanto melhor essa qualidade, em termos de risco e de valor lúdico, melhor será a capacidade de resposta das crianças a uma estimulação que as faz crescer, que as torna mais autónomas.

Mas se calhar os pais quando ouvem falar de risco ficam assustados…

As crianças têm uma grande capacidade de autocontrolo.

Os pais têm de perder o medo?

É claro que esse é um dos maiores obstáculos ao desenvolvimento motor, ao desenvolvimento percetivo, ao desenvolvimento da atividade lúdica: o comportamento dos pais. A Academia Norte-Americana de Pediatria fez um apelo a todos os pediatras para que, nas consultas com os pais, os convidassem a brincar mais com os filhos e a saírem mais à rua. Isto é, brincar mais em casa e “go out and play”.

Se a Organização Mundial de Saúde considerar que o sedentarismo é uma doença, temos um problema mais sério que a obesidade. Temos de ter um plano de emergência para que as crianças tenham o que merecem em determinada idade. E a maneira como se está a fazer este controlo das energias, a falta de tempo que os pais têm, os medos que se instalaram na cabeça dos pais e a forma como o planeamento urbano é feito, significa que temos aqui todos os condimentos para termos uma infância que está a crescer com problemas muito complicados, do ponto de vista do conhecimento e do uso do seu corpo.

graf2

As crianças que vivem nos meios menos urbanos ainda são privilegiadas no que diz respeito à independência e à autonomia?

Ainda estávamos convencidos de que haveria alguma diferença, quando analisávamos a questão entre estrato socioeconómico ou relações entre cidade, vila e aldeia. Já tudo mudou. Formatou-se o estilo de vida, independentemente se é cidade ou é aldeia. O ecrã alterou muito significativamente a vida das crianças e dos pais. Passou-se da trotinete ao tablet de uma forma rapidíssima e não há equilíbrio. E o que está em causa neste momento é que nem a atividade desportiva que as crianças fazem em clubes, nem a educação física escolar, nem o desporto escolar — que são muito importantes — são suficientes para acabar com o sedentarismo que existe.

As crianças têm de voltar a ter a possibilidade de terem amigos e de serem mais ativas. E para isso tem de haver políticas muito corajosas para a infância. Os adultos andam de bicicleta, os idosos passeiam na rua, os jovens adolescentes vão tendo soluções, agora as crianças têm de brincar porque é a única alternativa que elas têm. Têm de brincar em casa e os pais têm de brincar com elas, brincar ao pé de casa e os pais têm de dar autonomia, brincar na cidade e tem que haver políticas de planeamento urbano capazes de também oferecerem condições apropriadas aos bebés, às crianças que estão a aprender a andar, às crianças que têm 5, 6, 7, 8 anos. Tem de haver equipamentos e espaços adequados que permitam mais margem de risco, mais margem de perigo. Há uma relação muito direta entre risco e segurança. Quanto mais risco, mais segurança e quanto mais risco, menos acidentes. Enquanto isto não for visto nesta perspetiva, vamos ter mais acidentes, porque há menos risco e por isso há menos segurança.

Pode exemplificar?

O exemplo é simples, eu costumo dá-lo de uma forma muito regular. As crianças têm de subir mais às árvores e os pais não têm de ter medo por isso. Porque hoje as crianças sobem, mas já não descem. O medo que se instalou na cabeça dos pais transmite-se muito facilmente para as crianças. Um pai inseguro faz do seu próprio filho uma criança insegura, vulnerável, que tem medo de arriscar.

Há 30, 40 anos, era perfeitamente natural vermos duas crianças a brincar à luta. Hoje, parece que é um crime brincar à luta, parece que é um crime brincar aos polícias e ladrões, parece que é um crime fazer uma descoberta, ou saltar um muro, ou fazer equilíbrio em cima de um muro. Instalou-se um medo quase que sobrenatural, de haver perigos de morte de rapto de violação. Há um exagero na maneira como se instalaram essas dinâmicas psicológicas nos adultos. Temos de combater isso.

Se um dia houver esse confronto com o risco as crianças vão estar menos preparadas para reagir?

Exatamente. E para se prepararem e para se adaptarem e para serem empreendedoras. Ouvimos todos os políticos a falarem que Portugal precisa de empreendedores. A nossa cultura foi desde sempre uma cultura lúdica, de procurar o desconhecido, de procurar o incerto, o imprevisível. A cultura portuguesa, na sua história, é sinónimo de aventura. E esse bem precioso que tínhamos na nossa cultura está em desaparecimento, o que eu lamento muito. E se esse erro trágico se faz na infância, ele é um duplo erro. Não só para o empreendedorismo, mas para a saúde pública, para a capacidade de aprendizagem escolar, para a capacidade de harmonia familiar, no fundo para ter uma vida feliz e com qualidade.

Que conselho dá aos pais das crianças em Portugal?

Os pais têm de abrir as suas cabeças, libertar os seus medos, darem mais oportunidades às crianças para elas terem uma vida mais saudável, mais ativa, com uma exploração do espaço natural e do espaço construído que faça mais sentido.

Com que idade uma criança deveria ou poderia estar habilitada a ir de casa para a escola a pé?

A partir da segunda fase do primeiro ciclo, do terceiro ano, as crianças já têm condições psicológicas, físicas e sociais para poderem ir a pé para a escola. Há crianças que vivem a cem metros da escola e vão de carro. Há pais que vão levar a criança com 8 anos, muitas vezes, ao colo, ao professor na sala de aula. Não há praticamente autonomia.

Como se pode admitir que haja crianças que durante um dia não fazem um esforço correspondente a uma hora de trabalho? Esse sedentarismo tem consequências nefastas a todos os níveis. A verdadeira troika que precisa de ser reabilitada é a relação entre a qualidade de vida da família, a qualidade de vida da criança e o território. Estas três componentes têm de ser articuladas. Porque não flexibilizamos os horários de trabalho?

Eu, na Austrália, vejo pais que começam a trabalhar às oito da manhã e saem às quatro da tarde, em jornada contínua. E depois vai tudo para os parques, tudo vai brincar e jogar, com uma cultura recreativa fantástica. Mas não é só a Austrália. Nos países nórdicos, que têm um clima muito mais austero, as crianças andam na rua faça chuva faça sol, faça neve. Em Portugal, cai um pingo e a criança é posta numa estrutura interior. Vou repetir: temos de aprender e ensinar as nossas crianças a serem capazes de lutar contra a adversidade e nós temos uma cultura ultra protetora, superprotetora.

E essa cultura vai colocá-los em risco.

Em risco. A cultura superprotetora põe as crianças em risco. O nível de maturidade cognitiva vai evoluindo, e à medida que vai evoluindo – e por isso a criança aos 7 anos tem capacidade de aprender a ler, a escrever e a contar, que são linguagens abstratas – ela tem de brincar muito.

A ciência demonstra que, no ciclo da vida humana, o pico maior, onde há mais dispêndio de energia, é entre os cinco e os oito anos. Temos de ter muito respeito por isso. Não podemos confundir tudo e achar que essas energias são anormais. São naturais e por isso temos de olhar para as energias das crianças como energias naturais e não patológicas. Há cinco, seis anos, falava num crescimento atroz de crianças “totós” e eu acho que hoje em dia esse grau de imaturidade está a atingir níveis com proporções inacreditáveis. Porque as crianças estão mesmo vulneráveis e imaturas, porque nunca foram colocadas perante nenhum risco que as fizesse crescer.

Podemos ter muito amor aos nossos filhos, muita amizade pelos nossos filhos, mas o melhor amor que podemos ter por eles é dar-lhes autonomia. Eu aprendi isto com um grande mestre, João dos Santos, o maior pedopsiquiatra português. E ele ensinou-me, há muitos anos, que educar é um vai e vem entre dar proximidade para dar segurança e dar distanciamento para dar autonomia. Quando eu tenho uma criança que tem condições para ter autonomia, eu devo dar-lhe autonomia. Quando ela tiver necessidade de ter proximidade, eu dou-lhe afeto. E o que está a acontecer é que nós, adultos, estamos a criar uma patologia obsessiva de querer proteger tanto os nossos filhos e ao mesmo tempo criar-lhes uma exigência de que sejam génios. Isto é um paradoxo e é uma contradição absoluta. Eu não consigo entender como é possível termos chegado a isto.

 

Jogo espírita causa pânico nas escolas

Julho 1, 2015 às 2:00 pm | Publicado em A criança na comunicação social | Deixe um comentário
Etiquetas: , , ,

Notícia do Sol de 1 de julho de 2015.

Joana Ferreira da Costa

De repente o pânico instalou-se no recreio de uma escola básica em Alcântara. Algumas alunas de seis e sete anos começaram a chorar e a correr para as auxiliares pedindo-lhes para as levarem para casa. “Estavam aterrorizadas com medo do Charlie e ninguém as conseguia acalmar”, conta ao SOL uma funcionária da escola, explicando que o motivo para tanta confusão era um jogo de espiritismo infantil que as estudantes do 1.º e 2º ano estavam a jogar.

Este desafio, conhecido como ‘Charlie Charlie’ e no qual as crianças e adolescentes evocam um suposto espírito com este nome para obterem respostas sobre o futuro, está a correr mundo e chegou recentemente a Portugal. Mas o medo e a ansiedade que causa aos alunos está a levar muitas escolas nacionais a proibir o jogo dentro das suas instalações. O mesmo tem ocorrido em vários países, como no Brasil, onde no mês passado várias escolas de Manaus suspenderam as aulas, ou em Inglaterra, onde alguns colégios católicos proibiram o ritual. Para fazer o desafio basta uma folha de papel sobre a qual se colocam dois lápis em forma de cruz, e se escrevem as palavras sim e não (ver infografia). Depois fazem-se perguntas a ‘Charlie’, que supostamente responde através dos movimentos dos lápis.

Foi este ritual que assustou as alunas daquela escola pública. “Estavam apavoradas porque diziam que o lápis se tinha mexido”, conta a funcionária. As auxiliares acalmaram-nas, garantindo-lhes que o o lápis se tinha movimentado por causa do vento e não de nenhum espírito. Mas no mês passado a direcção do estabelecimento de ensino decidiu proibir a brincadeira.

O mesmo aconteceu na Escola de Quinta, um colégio em Sintra com mais de 200 alunos do 1.º e 2.º ciclos: desde o início do mês, as crianças já não podem sair para o recreio com lápis e folhas na mão para fazerem o desafio.

A directora Teresa Maia explica que o jogo começou numa turma do 3.º ano, quando um rapaz de nove anos mostrou o novo desafio sobrenatural às colegas. “Assustaram-se muito e o aluno percebendo o que fizera ainda tentou acalma-las, mas não conseguiu”, conta. A directora foi obrigada a explicar-lhes que “não há bruxarias neste jogo, mas apenas a lei da Física em acção”. Apesar disso, uma das alunas não dormiu nessa noite.

Jogo pode ser usado para fazer bullying

O desafio que ganhou gás na internet em Maio e que tem sido notícia em reputados jornais internacionais tornou-se moda entre os adolescentes que se filmam a jogar e colocam os vídeos online. Basta uma rápida busca no YouTube para encontrar centenas de milhar de vídeos do desafio, uns em tom sério outros a ironizar com o fenómeno.

Na EB 2,3 Eugénio dos Santos, em Lisboa, Luís, de 14 anos, e os seus colegas da turma do 8.º ano também ficaram nervosos com o ‘Charlie Charlie’. “O meu filho é um bocado sugestionável e contou que os amigos no Facebook diziam que o espírito os perseguia”, adianta ao SOL a mãe de Luís, adiantando que os estudantes se filmavam uns aos outros com o telemóvel durante o desafio.

O coordenador da Eugénio dos Santos, Carlos Costa, acabaria por impedir os estudantes de jogar na escola no final do mês passado: “Os funcionários alertaram-me que os alunos, sobretudo os do 6.º ano, andavam a fazer o jogo e estavam assustados”. Falou com os estudantes sobre estes receios e soube que “uma das raparigas do 6.º ano nem tinha dormido com medo”.

O presidente da Confederação das Associações de Pais não tem dúvidas: se o desafio causa alarme deve ser proibido nas escolas e a decisão explicada aos estudantes.

Além da ansiedade e nervosismo, Jorge Ascensão diz que este jogo pode ser aproveitado para fazer bullying entre os alunos. “Os estudantes podem usar este desafio para atormentar aqueles de quem não gostam e as escolas têm obrigação de estar muito atentas”, alerta.

Ninguém sabe ao certo como surgiu este desafio. Suspeita-se que possa ser uma nova versão do jogo latino americano las lapiceras, no qual também se tenta adivinhar o futuro. Mais recentemente surgiu a explicação de que faz parte da campanha publicitária do novo filme sobrenatural da Warner Bros The Gallows, que estreia em Julho nos EUA, onde um dos protagonistas é Charlie, um estudante que morreu numa peça de teatro.

Padres e Federação Espírita

O fenómeno está a preocupar a Igreja Católica em vários países, com padres em Espanha e Inglaterra a chamarem a atenção para os riscos destes jogos. Em Portugal, o padre exorcista Duarte Sousa Lara garante que o desafio é “perigoso” porque é uma sessão espírita infantil, o que, alerta, não deve ser praticado.

“Invocar espíritos é uma coisa séria, é brincar com o fogo porque se está a abrir a porta a possessões”, explica o sacerdote ao SOL, lembrando que a Igreja condena as práticas da magia e da adivinhação, em que se incluem o ‘Charlie Charlie’ e outros jogos semelhantes.

Aliás, Sousa Lara revela que várias pessoas já o procuraram para lhe pedir opinião sobre o jogo. E defende que a Igreja, nas missas e nas catequeses, tem de alertar os católicos para os riscos. Neste momento, conta, está a acompanhar 88 casos de exorcismo e “95% são vítimas de magia negra, sessões espíritas e cartas astrais”.

Também a Federação Espírita Portuguesa considera que as crianças e adolescentes não devem aderir a estas práticas. “Estão a lidar com situações desconhecidas para eles e que os podem perturbar, justifica o presidente do organismo Vítor Mora Féria, lembrando que há regras específicas aprovadas pela Federação para realizar sessões espíritas. “Toda a comunicação só deve ser feita na presença de alguém com conhecimento, com capacidade de mediunidade”, refere.

Para o psicólogo Bruno Pereira Gomes, se as crianças têm medo, os pais devem aconselha-los a parar de jogar. “É importante falar com as crianças e não subestimar os seus receios”, alerta o especialista do Instituto Português de Psicologia Infantil.

joana.f.costa@sol.pt

 

 

 

II Ciclo de Conferências Jogo e Motricidade na Infância (JMI)

Abril 30, 2015 às 3:00 pm | Publicado em Uncategorized | Deixe um comentário
Etiquetas: , , , , , ,

jogo

mais informações:

Jogo e Motricidade na Infância (JMI)

II Ciclo de Conferências

Escola Superior de Educação de Coimbra (ESEC)

5 de maio a 4 de junho de 2015 _ 3ªs e 5ªs feiras _ 19h às

20.30h _ Auditório da ESEC

www.facebook.com/jogo.motricidade.infancia
jmi@esec.pt

Público:
Para profissionais e académicos de diferentes áreas que têm em comum o estudo do desenvolvimento da criança e em particular a do seu comportamento motor.

Objectivo:
1. divulgar trabalhos na área do jogo e da motricidade na infância enaltecendo a relevância das atividades lúdicas e motoras na educação e desenvolvimento da criança.
2. promover a formação dos educadores, professores e de todos profissionais que de forma direta e, em diferentes contextos, acompanham, enquadram e têm intervenção profissional com crianças.

Organização:
Prof. Doutor Rui Mendes
Drª Francisca Júlia Vieira

 

 

La importancia del juego en los niños

Setembro 4, 2014 às 8:00 pm | Publicado em Divulgação | Deixe um comentário
Etiquetas: , , , ,

texto do site http://www.educapeques.com de 26 de julho de 2014.

La primera fase en la vida de cualquier persona es la infancia. La infancia se caracteriza por la formación global e integral del niño/a. A través del juego nos construimos como personas, aprendemos de nosotros mismos y de los demás.

Muchos son los autores que hablan de la importancia del juego y de la relación entre juego y etapas de desarrollo del niño/a. Uno de ellos es Jean Piaget.

Para Piaget el niño nace en un medio que condiciona su conducta, crece con una serie de factores sociales que estimulan el desarrollo del niño/a en mayor o menor medida y desarrolla un nivel madurativo propio, diferente al de los demás, estos tres factores influyen en el esquema de representación del mundo que el niño/a va creando, ello genera que asimile conductas nuevas y acomode esas conductas en sus esquemas de acción, formando de esta manera nuevos esquemas de acción perfeccionados.

educapeques

 

Este autor divide las diferentes formas de relación niño-juego, en estadios:

  1. Estadio Sensoriomotor, entre los 0 y los 2 años, predomina el juego funcional o de ejercicio. Al principio el niño solamente reacciona frente a los reflejos, pero progresivamente experimenta utilizando su propio cuerpo como herramienta, repite acciones e incorpora el manejo y descubrimiento de objetos en sus movimientos, también desarrolla juegos de ejercicios con personas mediante los cuales desarrolla  habilidades sociales.
  2. Estadio Preoperacional, entre los 2 y los 6 años, se caracteriza por el desarrollo del juego simbólico. El niño/a juega a imitar: juega a que cocina, a mamas y papas, a que es conductor de coches…
  3. Estadio de las operaciones concretas, entre los 6 y los 12 años. En este estadio se desarrolla el juego de reglas.

El estadio que más nos interesa es el estadio Sensoriomotor que se divide de la siguiente manera.

  • Desde que nace hasta los cuatro meses. El niño/a al principio no juega sino que reacciona frete a los reflejos primarios, posteriormente realiza acciones involuntarias, descubre sus movimientos y los repite por placer. (a esto se le llama reacción circular primaria).
  • Desde los cuatro hasta los ocho meses. En esta etapa el niño/a descubre sin intención y repite la acción, como sucede en el estadio anterior, pero esta vez lo hace jugando con el medio físico, con objetos que tiene a su alcance, los lanza, los mueve, busca al adulto para que interaccione con ellos… (Reacciones circulares secundarias).
  • Entre los ocho y los doce meses, el niño/a empieza ha realizar acciones de forma intencionada, para conseguir una finalidad. El niño/a presta más atención a lo que tiene a su alrededor.
  • Entre los 12 y los 18 meses, el niño/a manipula los objetos y observa lo que sucede, al mismo tiempo que eso sucede experimenta nuevas coordinaciones de acciones. Por ejemplo: En el patio, estira el brazo con la pala en la mano y mueve el cubo varios centímetros.
  • Entre los 18 y los 24 meses, el niño/a ya no realiza las acciones de forma automática, ahora reflexiona sobre las acciones y es capaz de preveer cuál será el resultado de sus acciones, por ejemplo: si tira el vaso al suelo, el agua caerá.

El juego es un derecho del niño, los derechos del niño fueron aprobados por las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989 en Nueva York. Francesco Tonucci, adapta este artículo para que los niños puedan entenderlo de forma clara, lo redacta  de la siguiente manera:

Artículo 31.

El niño tiene derecho al juego, al descanso, a la diversión y a dedicarse a las actividades que más le gusten.

El juego, es el primer instrumento que posee el niño para aprender y para conocerse, el desarrollo de una actividad ayuda al niño a saber como se desempeña él ante nuevas acciones, descubre cómo es su forma de actuar y de interactuar con los demás.

Cómo dice E. Goldschmied, si observamos detenidamente a un niño cuando juega, nos sorprenderá la concentración profunda que tiene y el placer inmediato que le proporciona, la misma concentración que nosotros consideramos necesaria para llevar a cabo un buen trabajo. Y es que en el mundo del niño, juego y trabajo están muy relacionados, no se puede separar una cosa de otra, cuando un niño juega, trabaja al mismo tiempo.

Gracias al juego, se desarrolla la imaginación, la capacidad creativa, el juego constituye el núcleo esencial del desarrollo, ya que sin experimentación, sin manipulación, sin la invención de  estrategias de acción, el individuo no conquistaría nuevos espacios, no descubriría ni recorrería nuevos caminos.

Los que hemos jugado sabemos que gracias al juego podemos apasionarnos, imaginar y hacer a nuestra manera, pero siempre respetando el juego de los demás e intentando lidiar, consensuar o pautar unas normas cuando no se esta de acuerdo. También aprendimos a regular conductas, a alejarnos de quién no nos gustaba, a acercarnos a los que nos hacían bien.

El juego reúne todos los condimentos para ser el mejor plato que se le puede ofrecer a un niño/a.

Te recomendamos un juego muy entretenido La casita de actividades de Imaginarium. Casita de actividades con bolas, formas, rampa, etc. que estimulan la psico-motricidad e imaginación del bebé. Compatible con los vehículos y circuitos forest. Podeis adquirirla en: Imaginarium en cupones mágicos

Clara Lapeña. Maestra de Educación Infantil

 

 

 

« Página anteriorPágina seguinte »


Entries e comentários feeds.